Actualizado 06/06/2011 14:00

Consuelo Sánchez-Vicente.- Gusta Rubalcaba pero gana Rajoy.

MADRID 6 Jun. (OTR/PRESS) -

Dicen las encuestas del fin de semana que ni con Rubalcaba remonta el PSOE y que sigue en caída libre con seis puntos más de diferencia que el 22-M a pesar de que a la mayoría de los encuestados les parece mejor candidato que Rajoy, tanto es así que el llamativo ranking de cualidades de la encuesta de El País, el vicepresidente primero gana en inteligencia, capacidad de liderazgo, carácter más adecuado para gobernar en tiempos difíciles, conocimiento de los problemas de España, confianza, preocupación por los ciudadanos, sensación de seguridad y honestidad.

No es mal cartel, pero - siempre hay un pero - al líder del PP los encuestados le ven mejor preparado para hacer frente a la crisis económica y saber manejar las exigencias de los mercados: los dos mihuras, los dos retos del próximo gobierno, las dos mayores preocupaciones ciudadanas del momento. Para los casi cinco millones de parados, el millón trecientas mil familias en las que no entra ningún sueldo y los dos millones de "precarios" del país (creciendo en los tres casos), sin el casi, las únicas prioridades más allá de la de pagar un día más sus facturas, para que nos vamos a engañar. La imperiosa necesidad de sacar la nariz del agua de la crisis y respirar, casi a cualquier precio, tener trabajo, esto es lo que a mi me parece que pesa (y seguirá pesando hasta las elecciones) en todas encuestas de todos los colores contra cualquier candidato del Gobierno cuyo empecinamiento en negar la realidad ha sumido al país en la ruina y en el desánimo: el Gobierno de Zapatero.

A Rubalcaba no se le castiga personalmente porque su enorme capacidad de comunicación y su empatía le hacen caer simpático; pero el hundimiento del "producto" Zapatero ha arrastrado tras de sí el de su "marca", el PSOE. Yo llevo tiempo escribiendo que los barones socialistas debieron pararle antes, cuando quedó claramente de manifiesto para todo el que quisiera verlo que el discurso pseudoprogre del presidente iba encaminado a ocultar que la realidad no coincidía con sus deseos y sus disparatados "regalitos electorales" como el chequebebé y los 400 euros para todos o las prisas del Plan E, a tapar la trampa... y las bocas. Estos que antes le adulaban y hoy le desprecian debieron decirle antes a su Secretario General, mira, por ahí no, por ahí no te seguimos, José Luis. Pero no lo hicieron, y aunque en política quien diga que sabe que pasará mañana alucina, hoy el PSOE es una "marca" hundida, como en el juego de los barcos, y Rubalcaba un náufrago con enormes facultades mentales y físicas, el mejor, una "boina verde" si quieren, pero obligado a reflotar a puro pulso un "titanic": el PSOE, para soñar con llegar a la playa.

Contenido patrocinado

Foto del autor

Carmen Tomás

Mucho dinero, poca inversión

Foto del autor

Fermín Bocos

La tragedia del tren

Foto del autor

Julia Navarro

¿Qué deben?

Foto del autor

Antonio Casado

Compasión y solidaridad