MADRID, 26 Jun. (OTR/PRESS) -
Google dedica hoy un doodle a las elecciones generales que se celebran este domingo en España, las decimoterceras desde la transición a la democracia y las segundas con Felipe VI como rey.
El Google, formado por las letras del gigante de internet en diferentes colores, representa a ciudadanos que van a depositar el voto con el que se elegirán a los nuevos diputados y senadores que conforman las Cortes Generales: los 350 del Congreso de los Diputados y los 208 de elección directa del Senado.
La primera letra del doodle, editado solo para España, representa una G en color azul con una persona que mira una papeleta, mientras la segunda, en tono rojo, parece estar pensando su voto.
La tercera letra, en amarillo, semeja un votante que escribe en una papeleta, mientras la cuarta, también en azul, hace referencia al momento en el que se deposita el voto, una urna (la L) con la bandera de España, a la que corresponde la última letra (E) que representa a quien ya ha ejercido su derecho al voto y que está en color rojo.
En total, 36.518.100 ciudadanos están llamados a ejercer el derecho al voto: 34.597.844 residentes en el país y 1.920.256 en el extranjero.
Más de 3.800 candidatos repartidos en un total de 545 listas compiten este domingo por ocupar alguno de los 350 escaños que tiene el Congreso, mientras que para los 208 puestos que el Senado somete a elección este domingo (los que no son designados por Parlamentos autonómicos), optan 1.317 personas, 226 menos que los 1.543 que lo intentaron hace medio año.
Los diputados y senadores elegidos en las generales de este domingo tomarán posesión de su escaño el 19 de julio, el día de la constitución del Congreso y del Senado en el que dará inicio la XII Legislatura.
Las sesiones constitutivas se celebrarán de forma simultánea, a partir de las diez de la mañana, y en ellas se elegirá a los miembros de las Mesas de ambas Cámaras. A partir de ese momento, comenzará a correr un plazo de cinco días hábiles, hasta las ocho de la tarde del día 25 julio, para constituir los grupos parlamentarios en cada Cámara.
El Rey Felipe VI abrirá una ronda de consultas con los partidos una vez se constituyan las Cortes Generales y ahí se podrá saber si alguno de los candidatos que aspiran a La Moncloa cuenta con apoyos suficientes para someterse a una sesión de investidura.
El Jefe del Estado se estrenó en estas lides tras las elecciones del pasado 20 de diciembre y ya acumula una gran experiencia pues, por primera vez en democracia, no bastó con una ronda de reuniones, sino que acabó convocando tres ante la imposibilidad de los partidos de alcanzar un acuerdo fructífero para investir presidente.
La primera tanda de contactos del Rey con los partidos arrancó cinco días después de la constitución de la Cortes, el 18 enero y concluyó el día 23 del mismo mes. Felipe VI ofreció la posibilidad de ir a un debate de investidura al líder del PP, Mariano Rajoy, pero éste declinó al no contar con los apoyos necesarios para ser elegido.
Por eso el Rey convocó de nuevo a los líderes políticos unos días después y el 2 de febrero designó como candidato a la investidura al socialista Pedro Sánchez, en su condición de aspirante del segundo partido más votado.
PSOE y Ciudadanos firmaron el 23 de febrero un acuerdo programático pero Sánchez no logró la investidura ni en la primera votación, el 3 de marzo, ni a la segunda, 48 horas después. Sumó 130 apoyos, pero recibió más votos en contra al acumularse los 'noes' de PP, Podemos y sus confluencias, y los nacionalistas e independentistas.
A partir de ahí empezaron a contar los plazos y a la vista de que los partidos no llegaban a más acuerdos, el Rey impulsó una tercera ronda de consultas (25 y 26 de abril) sabiendo que el 2 de mayo, dos meses después de la segunda votación fallida, era la fecha tope para un último intento de investidura antes de la disolución automática de las Cortes, que finalmente se produjo el día 3 de mayo.
EL GOBIERNO, NUEVE MESES EN FUNCIONES
Para esta XII legislatura, la primera ronda de consultas del Rey se espera a partir del 20 de julio y después el Jefe del Estado volverá a llamar al presidente del Congreso para comunicar su decisión sobre quién debe ser el candidato para someterse a una sesión de investidura. Eso sí, todo apunta a que en esta ocasión las conversaciones entre los partidos no esperarán a que se celebre la ronda de Zarzuela, sino que arrancarán desde el día siguiente de los comicios.
Tras recibir la propuesta, el presidente del Congreso convocará a la Junta de Portavoces para poner fecha a esa Sesión de Investidura. Como los grupos disponen de cinco días hábiles desde la constitución de la Cámara para formarse, la Junta de Portavoces no estará habilitada para organizar la agenda parlamentaria hasta al menos el 25 de julio.
Por todo ello, no se espera que el primer debate de investidura tenga lugar, como muy pronto, hasta finales de julio. No hay un plazo fijo y el calendario es incierto, máxime cuando no se espera una mayoría absoluta que facilite el proceso.
Cuando el bipartidismo aún estaba fuerte, se solía tardar algo más de 15 días en que el partido más votado se presentase a la investidura, pero con el mapa parlamentario de diciembre ya se rompieron todos los moldes.
TRAS EXPONERSE SU PROGRAMA, EL CONGRESO VOTA
Cuando se convoque la sesión de investidura, el aspirante propuesto por el Rey expondrá su programa de gobierno ante las Cortes y luego tomarán la palabra los portavoces de los distintos grupos para, después, proceder a la votación. Si el candidato obtiene el voto de la mayoría absoluta (176) del Congreso, se entenderá otorgada la confianza.
Si no logra, al menos, la mitad más uno de los votos se fijará una nueva votación 48 horas después de la anterior, en la que ya le bastará con lograr una mayoría simple de apoyos, esto es, más votos a favor que en contra.
Elegido el presidente del Gobierno, jurará su cargo ante el Rey y formará su Gabinete, lo que podría llegar, como muy pronto, a principios de agosto. Y habiendo Ejecutivo, se organizará la Solemne Sesión de Apertura de la Legislatura, presidida por el Rey.
Pero si el aspirante tampoco consigue ser investido en este segundo intento, se tramitarán sucesivas propuestas por el mismo procedimiento, con el mismo candidato u otros, y, si, como fija el artículo 99 de la Constitución transcurren dos meses a partir de la primera votación de investidura y ninguno hubiese obtenido la confianza del Congreso, habría que convocar nuevas elecciones.
En ese caso, que fue lo que ocurrió el pasado 3 de mayo, el presidente de la Cámara Baja sometería a la firma del Jefe del Estado el decreto de disolución de las Cortes y de convocatoria de los comicios. Teniendo en cuenta los plazos de negociación y el procedimiento electoral, esas hipotéticas terceras elecciones generales no se celebrarían en ningún caso antes de diciembre.
En cualquier caso, ningún partido apuesta por repetir los comicios por tercera vez en un año. Y mientras tanto el Gobierno de Mariano Rajoy seguirá en funciones y sin control parlamentario. En concreto en julio cumplirá nueve meses en esa situación de interinidad.