Antonio Casado.- La real gana de Aguirre.

Actualizado 14/03/2009 1:00:14 CET
Actualizado 14/03/2009 1:00:14 CET

Antonio Casado.- La real gana de Aguirre.

MADRID, 14 Mar. (OTR/PRESS) -

La interrupción voluntaria de la embarazosa comisión del espionaje en la Comunidad de Madrid -embarazosa para Esperanza Aguirre- es una tomadura de pelo a los madrileños. Pero, sobre todo, es una burla a la propia dirección nacional del PP que, por boca de su líder, Mariano Rajoy, había prometido transparencia y deseos de averiguar la verdad, como paso previo a la exigencia de las responsabilidades políticas que pudieran derivarse de este escandaloso pleito de familia.

Todo eso se queda, de momento, en el cierre prematuro de la comisión investigadora que se había creado al efecto en la Asamblea de Madrid. A la espera de conocer el dictamen sobre los trabajos de la misma, previsto para el miércoles que viene, el PP madrileño ha aplicado el artículo 33, el de la real gana, para decretar que los casos de espionaje detectados en el entorno de Esperanza Aguirre son producto de la fantasía del diario "El País". Es un anticipo del dictamen, perfectamente adaptado a la voluntad de la mayoría. O sea, el PP, que se ha controlado a sí mismo en nombre de su doctrina sobre la real gana, después de haber puesto todo tipo de trabas a la tarea indagatoria de sus señorías.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, sabía que una buena ley de caza no se consigue consultando a las perdices. Por eso impidió la comparecencia de los espiados para investigar el espionaje. Y eso que, por sus declaraciones públicas, sabemos que se quedaron con las ganas de saber quién les espió, con qué fines, y a cargo de qué bolsillo.

Mientras Esperanza Aguirre y sus falanges mediáticas hablan de un montaje destinado a desprestigiarla, otros se reconocen como espiados en los famosos partes de seguimiento. Como Alvaro Renedo, ex presidente de Telemadrid y ex diputado del PP. Como el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo. Como el ex consejero de la Comunidad Alfredo Prada. O Carmen Rodríguez, diputada del PP, que sigue sin saber por qué la espiaron y por qué la matrícula de su coche aparece en uno de esos partes. "Si es por ser amiga de Alfredo Prada y fiel a Mariano Rajoy, todo esto me parece sucio y barriobajero", ha dicho.

Algunos no se reconocen en los partes, pero en su día le dijeron al jefe Rajoy que se sentían espiados. Como el ex tesorero nacional del partido Alvaro Lapuerta, en mayo de 2008, cuando Esperanza Aguirre se destapó como aspirante al sillón de Rajoy. Dicho sea de paso, para orientar a quienes hagan quinielas sobre la reacción de Mariano Rajoy ante la actitud antidemocrática de su cordial enemiga en un escándalo sobre el que la dirección nacional había prometido depuración de responsabilidades.

El líder del PP ordenó en su día la apertura de un expediente informativo, a la vista de los famosos partes. "No son rumores, esos documentos existen. Lo que no sabemos es quién lo ha ordenado y yo lo que quiero es transparencia", decía el presidente del PP hace apenas un mes.

OTR Press

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