Antonio Pérez Henares.- Piña española

Actualizado 28/06/2008 2:00:33 CET

MADRID, 28 Jun. (OTR/PRESS) -

Están las leyes, las constituciones, los derechos y los ciudadanos. Pero también están los sentimientos. La piña unida, alegre y victoriosa de los jóvenes futbolistas españoles está haciendo mucho más por ese sentimiento, por España, que toda una ristra de discursos. El deporte tiene esos efectos, esa capacidad de representación del sentimiento. Y el futbol los multiplica.

La imagen, en todos los sentidos y no es el menor el de la sencillez, el compañerismo y el sentido de equipo -habla Casillas y parece que hubieran parado entre todos los penaltis- positiva y hermosa que se ofrece, se recibe y se reproduce entre los españoles enseña hasta que punto hay muchas más honduras de sentimientos comunes y fraternales que las que se pretenden desgajar -ahí anduvo ayer Ibarretxe con su matraca- a base de fanatismos y mentiras de historias inventadas.

Por unas horas los problemas, y a fe que no son pequeños los que se enfrentan las familias españolas, se olvidan o al menos se sobrellevan. Puede decirse que es opio. Tal vez. Pero también sabemos que nos vamos a morir seguro y no por ello, sería atroz, lo tenemos presente a cada instante. Ya nos ocuparemos cuando toque, que será el lunes. Disfrutar un poco no va a hacer daño a nadie ni aumentar el paro. Zapatero asegura incluso que el optimismo puede crear puestos de trabajo.

Tambien han descubierto estos días de emociones futboleras un poker de tontos. Puigcercós, Tardá, Urkullu y Ercoreca se han retratado. Se puede ser hasta separatista pero ser tan mentecato es constitutivo de delito. Grave contra la inteligencia. Y encima estoy seguro de que mienten y que alguno y sus votantes gritaron alborozados cuando Xavi marcó el primero de los goles a Rusia o cuando Cesc daba sus pases magistrales o cuando Alonso triangulaba. Lo harían en la intimidad, vergonzosamente mientras que todos lo hacíamos dándonos abrazos con el vecino. Los príncipes se abrazaban como chavales y la "Vice" como una colegiala, los periodistas de la "Cuatro" se hacían patriotas enfervorizados -que bella pasión de catecúmena la de Angels Barceló - y media España se abrazaba con la otra media sin saber ni quien era -y menos aún preguntándole por la autonomía- pero felices de ser lo mismo y , encima, ganar 3-0 en un partido de ensueño.

Diciendo "Podemos" "A por ellos" y gritando "Viva España" y pintándose la cara con los colores de la bandera. Sin complejo. Con orgullo. Ya era hora. Gracias fútbol.

Antonio Pérez Henares.

OTR Press

Victoria Lafora

Seguirán viniendo

por Victoria Lafora

Luis Del Val

¡Qué raro!

por Luis Del Val

Charo Zarzalejos

Disputa por la oposición

por Charo Zarzalejos