Cayetano González.- Zapatero tocado

Actualizado 03/03/2009 1:00:47 CET

MADRID, 3 Mar. (OTR/PRESS) -

Las consecuencias, en clave de política nacional, del resultado de las elecciones gallegas y vascas celebradas el pasado domingo parecen evidentes: el triunfo en su tierra natal le va a servir a Mariano Rajoy para acallar, al menos durante un tiempo, las voces críticas que dentro de su partido cuestionaban la idoneidad y la consistencia de su liderazgo de cara a ser el cabeza de cartel del PP en las próximas elecciones generales previstas para el 2012. Por contra, Zapatero ha sufrido en Galicia su primera derrota electoral tras su victoria hace ahora un año frente a Rajoy en las generales. Una derrota con la que seguramente no contaba hace muy pocas semanas y que ya se ha cobrado la primera víctima en la persona de Emilio Pérez Touriño que ayer no tuvo otro remedio que dimitir como máximo responsable de los socialistas gallegos.

El gran resultado obtenido por el PSE en Euskadi no palia del todo la derrota en Galicia. Además, el escenario político que ha quedado dibujado en el horizonte vasco de cara a conformar Gobierno no es precisamente ni cómodo ni fácil para Zapatero, que junto a Patxi López tendrá que optar entre o mandar al PNV a la oposición -para lo que tendrían que buscar el acuerdo con el PP y UPyD- o hacer un gobierno de coalición con los nacionalistas vascos, lo cual se entendería muy mal en el resto de España. Rajoy en Euskadi ha tenido un resultado discreto -el PP ha perdido dos escaños y 65.000 votos con respecto al 2005 cuando la candidata a lehendakari fue María San Gil- pero a cambio si es verdad que sus parlamentarios son imprescindibles para que el socialista Patxi López pueda llegar al sillón de Ajuria-Enea.

Así las cosas, en la pugna Zapatero-Rajoy, PSOE-PP, las próximas elecciones europeas que tendrán lugar el domingo 7 de junio cobran un significado muy especial. Y aunque los candidatos sean formalmente Juan Fernando López Aguilar por el PSOE y Jaime Mayor Oreja por el PP, en la práctica los máximos líderes de ambos partidos saben que los focos estarán centrados en ellos y que el resultado de esas elecciones europeas tendrá muchos componentes en clave interna.

Mariano Rajoy, que ha vivido unas semanas acosado por continuas noticias relacionadas con espionaje y tramas de corrupción que afectaban directamente a su partido, ha conseguido salvar los muebles con la victoria en Galicia y la consiguiente recuperación del Gobierno de la Comunidad Autónoma. Por contra, Zapatero, con la derrota gallega, ha empezado ya a experimentar lo que desgasta el poder, mas en unas circunstancias de grave crisis económica como la que estamos padeciendo. Además, el Presidente debería sacar una sencilla lección de esta derrota que incluso le puede venir bien para las negociaciones que ahora se abren en Euskadi: pactar con los nacionalistas, es decir, con quienes como el BNG, el PNV o ERC, quieren que España deje de ser España, normalmente el votante socialista no lo entiende y mas temprano que tarde lo castiga en las urnas.

OTR Press

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