Actualizado 24/03/2007 01:00 CET

Esther Esteban.- Más que palabras.- Quién juzga al juez

MADRID, 24 Mar. (OTR/PRESS) -

¿Quien juzga al juez?. Esta era la pregunta recurrente cuando la injusticia la cometía el encargado de impartirla y siempre ,desde el poder judicial la respuesta era invariable: la ley es igual para todos y nadie está por encima de ella, ni siquiera quienes la imparten. El tema está ahora de máxima actualidad tras la burda maniobra de la fiscalía con ese maestro del espectáculo llamado Otegi. Visto desde fuera, la benevolencia del fiscal solo puede ser entendida como un gesto hacia ETA, para relanzar el mal llamado proceso de paz en el que el presidente sigue empeñado y si esto seria grave, lo peor de todo es el deterioro que todo este asunto está provocando en la imagen de la justicia.

Es lógico que el fiscal general del Estado está recibiendo durísimas críticas de todos, incluido su propio colectivo donde no solo las asociaciones mayoritarias de jueces y fiscales se han mostrado en contra, sino tambien --aunque eso sí en voz baja-- fiscales afines que califican lo ocurrido como "una gran chapuza". El númerito del acusado quedándose en su casa con la excusa de la nieve, la orden del tribunal de traerle como fuera y a la hora que fuera y finalmente la imagen patética del fiscal retirando la acusación ha dejado la imagen de la justicia por lo suelos y eso importa y mucho a los ciudadanos. Sin entrar en mayores consideraciones, es muy difícil de entender como unos hechos que hace cuatro años para el fiscal eran un delito, ahora han dejarlo de serlo, sin que entre medias haya habido un cambio en la ley. Es muy difícil de entender como la misma persona puede argumentar que llamar "gudaris" a los terroristas --tal como hizo Otegi en su dia-- ha pasado de ser un delito de apología del terrorismo a un simple derecho de libertad de expresión. ¿ En que quedamos?.

Si ahora resulta que hacer homenajes presididos con el anagrama de una banda terrorista --tal como se hizo con la etarra Castresana-- elogiar a quienes utilizan las armas para defender no se que paranoia y llamar héroes a quienes tienen las manos manchadas de sangre no es enaltecimiento del terrorismo, lo que debería hacerse sin mas es eliminar ese delito y así no poner bajo sospecha la acción de la Justicia. El problema es que cada día está más claro que el fiscal general del Estado lo está siendo del Gobierno y con su actuación no solo está dejando en evidencia a un colectivo tan importante como es el ministerio público, sino que está dejando en situación de desamparo a muchos ciudadanos que con acciones como esta desconfían cada día más de ese bien sagrado que debe ser la Justicia. Esther Esteban.

OTR Press

Carmen Tomás

Esperando a Calviño

por Carmen Tomás

Victoria Lafora

La tregua

por Victoria Lafora

Fermín Bocos

Una impostura

por Fermín Bocos