Más que palabras.- La brillante consejera y el "pucherazo"

Publicado 23/01/2014 12:00:07CET

MADRID, 23 Ene. (OTR/PRESS) -

Ese principio sagrado de que en política, como en casi todo en la vida, hay que serlo y parecerlo no parece haberle importado un pito a la exconsejera de Sanidad de Extremadura que, entre col y col, se ha presentado a una oposición convocada por ella misma.

Yo no niego -porque lo desconozco- que sea un fenómeno, una mujer inteligente y muy capaz y por eso acertara 148 preguntas de las 150 que se plantearon. Y tal vez por eso fue la número uno con una puntuación de 9,33 sobre 10 y con una amplia ventaja sobre la segunda clasificada que consiguió un 6,4. Con las calificaciones en la mano la socialista María Jesús Mejuto sobresalió como nadie en la oposición que ella misma convoco cuando estaba ya en funciones, tras la derrota electoral de su partido y que "casualmente" ¡mira qué bien para ella! Era la de su especialidad, la de cirugía general y aparato digestivo.

Fue ella quien eligió los componentes del tribunal y al presidente del mismo que ¡casualmente! era un cargo directivo de libre designación, que ella misma había nombrado, que además era jefe de sección y coordinador general del hospital de Mérida. Casualmente ¡mira qué bien para ella! y como no podía ser de otra manera, el presidente de dicho tribunal tenía la potestad de conocer todas las preguntas de tipo test que se realizaron en la prueba.

Pero esas no fueron las únicas casualidades de esta mujer con suerte. Resulta que estando aún como consejera en funciones ¡qué lista y preparada! y al borde de su cese se aseguró, por si acaso, su futuro laboral, consiguiendo una interinidad durante dos años y medio, justo el tiempo que restaba hasta la oposición...

Por supuesto, la gerencia de dicho hospital tramitó la solicitud de una plaza de interinidad de su especialidad que ¡casualmente! no se había cubierto nunca durante los cuatro años que ella estuvo de consejera. Un día después, le notificaron oficialmente que se tenía que presentar a la prueba fijada ¡casualmente, justo dos días después de su cese!

Qué casualidad, que también en ese tribunal apareciera como vocal su cargo de confianza, su jefe de servicio durante toda la legislatura, el mismo que dos años y medio después la examinó para la oposición. A esa convocatoria se presentó sólo otra persona que consiguió un raspado 5,5 mientras la brillante consejera hizo otro pleno: un 15 sobre 15.

Es tan lista que 48 horas después de dejar de ser consejera había conseguido su interinidad en la que ha estado trabajando hasta ahora. No voy a decir, porque lo desconozco, que todo esto es un sonoro "pucherazo" pero oler lo que se dice oler, huele a olla podrida y apesta a enchufismo cutre y barato.

Lo que menos me ha gustado del apasionante relato que ha hecho de este caso tan particular David Vicario -un colega de Mérida- es que siendo tan lista se pasará de fanfarrona. Según han relatado, alguno de sus compañeros tras el examen dijo, sin cortarse un pelo, que estaba contenta porque se había superado y que estaba segura de que iba a sacar una gran nota, abandonando después la sala con dos miembros del tribunal.

Yo no tengo por qué pensar que a la exconsejera le falten méritos, ni muchísimo menos, y seguro que el portavoz de empleo del PSOE Miguel Bernal dice la verdad cuando afirma que ella "tiene derecho a ser brillante". Claro que lo tiene, como también lo tienen sus compañeros de examen que han presentado un recurso para paralizar la oposición y el actual consejero de sanidad que ha abierto una investigación para aclarar las cosas.

Lista, muy lista, sí señor pero eso de "serlo y parecerlo" no va con ella. No quiero ni imaginar la de casos como este de políticos preparadisismos y listísimos -que son más brillantes todavía cuando les echan las urnas-. Sólo pensar lo que se cocerá en las 17 autonomías de nuestro país, se me ponen los pelos como escarpias y siento vergüenza ajena. Lo dicho: serlo y parecerlo.

Para leer más

OTR Press

Charo Zarzalejos

No bonito, no

por Charo Zarzalejos

Victoria Lafora

Emperrados

por Victoria Lafora

Luis Del Val

Odio Cartaginés

por Luis Del Val

Fernando Jáuregui

Carrera sobre el fuego

por Fernando Jáuregui