Fermín Bocos.- Otro gallo nos cantaría.

Actualizado 03/07/2012 14:00:40 CET

MADRID, 3 Jul. (OTR/PRESS) -

¡Que falta nos hacía una buena noticia! Tengo para mí que más allá de cuánto significa el fútbol, la explosión de júbilo, el griterío alegre y espontáneo en el que se transformó España la noche del domingo para festejar la victoria de la "Roja" fue la expresión de un sentimiento muchas veces reprimido: el orgullo de ser español. Sentido de pertenencia sin exclusión de nadie. Los Iker Casillas, Gerard Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba, Torres..., etc. han hecho más por la idea de España que todos nuestros políticos y sus discursos tantas veces ambiguos, cuando no contrarios, a esa idea de nación que nos ha legado la Historia.

Y, ¡qué decir de Vicente del Bosque!, el hombre tranquilo, biotipo del español medio que con su sentido de la mesura y el talento del oficio ha llevado al grupo hasta la cima de la triple corona. Ahora que todo está tan atravesado por la jerga de los economistas, resulta que ha sido un equipo de fútbol el que ha hecho más por la "marca" España que todos los expertos en llamar a las cosas por otro nombre distinto al que todos entendemos a la primera. Mucha gente con ideas e ideologías diferentes y aún opuestas se sintió unida alrededor de una gesta deportiva cuyos colores son los de la bandera de España. El partido de fútbol devino en metáfora acerca del valor de la unidad, del triunfo de lo colectivo frente al individualismo que tantas veces fue origen de derrotas en el deporte y en tantos otros episodios de nuestra Historia. El esfuerzo, la voluntad de ser, de sentirse y jugar como un equipo -al margen del club de procedencia de cada uno de los jugadores- fue, sin duda, la clave del éxito conseguido. Si esas virtudes, si esa ambición de apuesta por lo colectivo que facilitó la victoria de la Selección las intentáramos trasladar al campo de la política, otro gallo nos cantaría.

OTR Press

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