Fernando Jáuregui.- Cuando Juan Costa anunció a su presidente que podría enfrentársele

Actualizado 23/05/2008 2:00:40 CET

MADRID, 23 May. (OTR/PRESS) -

La dimisión de María San Gil como presidenta del PP vasco y como diputada de este partido en el Parlamento de Vitoria ha sido la gota que ha colmado el vaso. Todos aguardan ahora a ver cuál es el próximo paso en este auténtico culebrón que sacude al principal partido de oposición en España, un partido con una fuerza de casi diez millones y medio de votos y setecientos veinte mil militantes tras de sí.

Mariano Rajoy está teniendo días muy agitados y complejos: a su entrevista del pasado miércoles, tensa según unos, correcta según otros, fría de acuerdo con otra versión, con María San Gil, aún presidenta del PP vasco, se unió una conversación, "caballerosa" según fuentes informantes, entre el líder del Partido Popular y el ex ministro y diputado por Castellón Juan Costa. Un encuentro en el que este último reconoció a Rajoy que está siendo tentado para que presente una alternativa en el congreso del partido, que se celebra dentro de un mes en Valencia. Los rumores aseguran que Aznar y Rato, cada uno por su lado, figurarían entre los apoyos de Costa, que no ha reconocido explícitamente sus intenciones, y que probablemente no las dará a conocer de modo definitivo hasta este lunes.

--Una entrevista 'inexistente'--

Así,¿acabará presentándose Costa frente a Rajoy en el congreso valenciano? Y, si lo hace, ¿estará apoyado por Rodrigo Rato y José María Aznar, cada uno por su lado -parece que las relaciones entre ambos no se han restablecido del todo-, aunque ambos desde la sombra? Esas eran dos de las muchas preguntas que circulaban en las últimas horas entre los integrantes del grupo parlamentario Popular en el Congreso, donde todo era desconcierto, pasilleos y huidas de la prensa. Comenzando por el propio Rajoy, que permaneció el miércoles varias horas encerrado en su despacho de la Cámara Baja, acompañado solamente por sus fieles. Un encierro que provocó no pocas críticas entre los parlamentarios, que, en su mayoría, desconocían entonces siquiera si su presidente se había o no entrevistado con María San Gil, la aún líder del PP en el País Vasco. La propia jefa de prensa del PP, Carmen Martínez Castro, aseguraba desconocer si tal entrevista había o no existido.

La entrevista, claro, existió. Y fue más bien tensa, según todos los indicios, aunque, como antes decía, hay muy diferentes versiones. La más creíble asegura que San Gil no habló de dimisión a Rajoy. Y, aunque no parece que San Gil expresase tajantemente a Rajoy su intención de anunciar inmediatamente esta dimisión, contra lo que filtró algún medio de comunicación a última hora de la mañana del miércoles (algo que fue interpretado por los 'marianistas' como una "maniobra del otro sector"), lo cierto es que acabó dimitiendo a las pocas horas: a mediodía del jueves, un comunicado del PP vasco daba la noticia. Que, sin duda, tendrá prontas repercusiones: por ejemplo, figuras como la alcaldesa de Lizarra, Regina Otaola, fiel seguidora de San Gil, podría seguir la misma senda.

--Comparecencias de Rajoy--

El silencio de Rajoy incrementó los rumores y el malestar palpable en el grupo parlamentario. Al presidente del PP le critican que no sale a contrarrestar las campañas de bulos y rumores que galopan desbocados entre los cuadros y bases del PP, difundidos con mayor o menor acierto por los medios de comunicación. Rajoy perdió el miércoles una oportunidad de serenar las aguas, aunque lo cierto es que tiene varias comparecencias previstas para las próximas horas y días: una, en Almería, junto a Javier Arenas; otra, con las Nuevas Generaciones (que, sin embargo, aunque le apoyan con sus 120 compromisarios, no le entregarán el domingo los avales recaudados, hasta conocer si hay otra candidatura) y una tercera, en una entrevista en un importante diario madrileño, que aparecerá este fin de semana.

Tres oportunidades de salir al ruedo a anunciar cosas que podrían ser novedosas. Por ejemplo, qué ocurrirá con los avales ante el congreso valenciano: no faltan afectos al 'marianismo' que le piden que suprima estos avales, facilitando así que se presente una candidatura alternativa, con lo que su previsible victoria sería más indiscutible.

El mes que falta para la celebración de este congreso promete ser infernal para un Rajoy que todo indica que está dispuesto a presentar batalla, pese a las presiones de algunos medios -que ejercen una indudable influencia en sectores de votantes del PP- para que se retire. Un dato importante será el de si una segunda candidatura acabará o no presentándose. Juan Costa, ex ministro en tiempos de Aznar y que pasa por ser uno de los 'hombres de Rato', es, como antes se decía, el más citado como posible cabeza de una candidatura alternativa. El miércoles, Rajoy telefoneó a Costa, que está intentando recabar apoyos y que le reconoció que está pensando en la posibilidad de concurrir. Lo que, pese a todo, se da como improbable, porque los apoyos que podría reunir el diputado por Castellón serían insuficientes, aun en el caso, poco verosímil, de que Aznar y el propio Rato le mostrasen más o menos explícitamente su apoyo.

--(casi) todos los hombres del presidente--

Y, a todo esto, ¿quiénes serían, definitivamente, los 'hombres y mujeres' de Rajoy ante la nueva etapa tras el congreso de junio? Todo indica que Esteban González Pons, diputado valenciano, de talante abierto y bien considerado por todos los sectores, será vicesecretario general del PP encargado de temas como la imagen y la comunicación del partido tras el congreso de Valencia. Los nombres del otro vicesecretario general, encargado de organización, y el del propio secretario general, permanecen en la incógnita, aunque se citan mucho los de la castellano-manchega Dolores de Cospedal -que el jueves pronunciaba (por hoy) una muy esperada conferencia en el Club Siglo XXI- y el de la ex eurodiputada y diputada por Madrid Ana Mato, una figura ascendente aunque hasta ahora mantenida 'en la reserva'.

Las quinielas no se ponen de acuerdo acerca del destino de Alberto Ruiz-Gallardón, pero ya se sabe que el nombre del alcalde de Madrid provoca no poco rechazo en los círculos cercanos a la presidenta de la Comunidad madrileña, Esperanza Aguirre. Y, desde luego, otro nombre 'de peso' que sigue sonando como posible secretario general es el portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, que igualmente concita bastante consenso, dentro de lo que en estos momentos cabe en el seno del partido.

De momento, y mientras reestructura su equipo, los personajes más cercanos a Rajoy son la portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría, y los diputados Lassalle y Moragas, los tres nombres contestados por el sector más disconforme con la trayectoria que está siguiendo últimamente el presidente del partido: los acusan de intentar un viraje en el PP a favor de la aproximación a los nacionalistas, de tener escaso peso específico y de ser infieles a las 'esencias' tradicionales del PP. Pero el propio presidente fundador, Manuel Fraga, ha dado su apoyo explícito a la corriente más centrista, es decir, a Rajoy, lo que le valió ser tildado nada menos que de "rojo" por algunos asistentes a una concentración a favor de las víctimas del terrorismo el pasado sábado en Madrid, una concentración a la que también asistieron Aguirre, muy vitoreada, y Ruiz Gallardón, bastante abucheado.

Fernando Jaúregui.