Fernando Jáuregui.- ¿Recuerda usted que habíamos hablado de regeneración?

Actualizado 09/07/2015 0:03:20 CET

MADRID, 12 Jul. (OTR/PRESS) -

Claro, con la atención puesta en tantos hitos informativos, que si las elecciones internas en el PSOE con sus rifirrafes incluidos, que si la final del mundial de Brasil, póngase usted a escribir ahora sobre la regeneración política aquella de la que un día algo se dijo. El caso es que este sábado Mariano Rajoy, que lanzó la piedra al estanque, acude a clausurar la 'escuela de verano' del Partido Popular, en El Escorial, se supone que para hablar de eso, de lo que anunció, la regeneración, que era palabra de escaso uso en España hasta entonces.

Ya sé que las pasiones política y deportiva, y hasta político-deportiva, van hoy por otros derroteros, y que lo interesante es saber si Madina, o Sánchez, o Pérez-Tapias se alzan con la secretaría general del PSOE. Sé igualmente que toda España es una apuesta acerca de quién ganará la final del Mundial, Argentina o Alemania (yo he apostado, che, por el primer equipo, por si quiere usted saberlo, y perdón por la digresión). Pero, con su permiso, amable lector, yo quisiera en estas horas fijarme mucho en lo que vaya a decir el presidente de mi/nuestro Gobierno, avanzando, supongo, sobre aquel anuncio genérico regeneracionista. ¿Es la regeneración apenas que el alcalde sea el más votado de una lista? No me parece mal, que conste, pero pienso que una palabra tan seria como la que figura en el título de este comentario no puede agotarse en esto. Y, ya que queremos reformar la normativa electoral, ¿por qué no desbloqueamos las candidaturas, buscamos un método más representativo de la proporcionalidad, establecemos la obligatoriedad de las elecciones primarias, la limitación temporal de mandatos y un largo etcétera?

Supongo, además, que habrá otras cosas que mejorar además de lo electoral. La reforma constitucional, señor Rajoy, no va a haber quien la pare. Por ejemplo. El funcionamiento de partidos políticos y sindicatos es francamente mejorable. Por ejemplo. Y no sigo para no hacer interminable este comentario, pero cosas por regenerar hay un montón, y algunas no afectan solamente a eso que alguien que ha ingresado ahora en la 'casta' llama, despectivamente, 'casta', sino que afectan al conjunto de la sociedad civil. Una sociedad civil hoy desorientada, desconfiada de sus representantes, aquejada del mal de la inseguridad jurídica.

Intentar superar todo esto es la esencia de la regeneración, aquella por la que clamaba el hoy 'rey padre' en su último mensaje de Nochebuena, un mensaje que solamente ahora, parece, empieza a calar. Fíjese usted, señor Rajoy, si hay materia para el discurso de este sábado en El Escorial. A Zapatero, cuando ascendió a la presidencia del Gobierno, la gente le gritaba "no nos falles". Y falló. Ahora, creo, toca gritar "no nos falles, Rajoy".

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