Fernando Jauregui.- ¿Qué votaría usted ante una consulta como la de Podemos?

Publicado 13/07/2019 8:01:16CET

MADRID, 13 Jul. (OTR/PRESS) -

Creo que, esta vez, Pablo Iglesias, a quien no pierdo oportunidad de criticar en lo que de criticable me parece que hay en sus actitudes (y es mucho), ha hecho lo correcto: consultar a sus bases si quieren que siga exigiendo a Pedro Sánchez un gobierno de coalición -que Sánchez no ofrece- o permitir que el PSOE gobierne en solitario con un acuerdo programático con 'los morados' y posibles puestos en los 'segundos escalones' para los de Podemos.

Siento diferir de muchas opiniones, pero a mí lo más democrático me siguen pareciendo las elecciones primarias en los partidos y las consultas limpias -y no tengo por qué pensar que esta no lo es- a eso que se ha dado en llamar 'las bases'. Como, por cierto, también soy partidario de los referéndums -o referenda, como quieren los académicos- cuando no tienen, como sería el caso del independentista catalán, trampa o conllevan el riesgo cierto de provocar fracturas sociales sin posibilidad de arreglo.

Lo que no sé es lo que decidirán los podemitas: ¿seguir presionando a Sánchez para que acepte tener ministros 'morados' y 'de peso político' en un Gobierno encabezado por el PSOE? O, ante la previsible negativa de Sánchez a aceptar esta posibilidad, ¿conformarse con introducir cosas en el programa de acción socialista, contar con algunos secretarios de Estado o similares y permitir que Pedro Sánchez gobierne en solitario?

Yo creo, sinceramente, que las bases de Unidas Podemos se inclinarán por la primera opción, con lo que no habrá investidura, al menos hasta septiembre -de aquí a entonces pueden ocurrir muchas cosas: entre otras, que el PP y Ciudadanos reconsideren la posibilidad de abstenerse--. Pero si yo fuese -no lo soy, desde luego- uno de los militantes consultados por Pablo Iglesias, creo que me inclinaría por la segunda posibilidad: porque el riesgo de repetir elecciones supone, para Podemos, un peligro casi cierto de catástrofe en las urnas.

Y, entonces, Pedro Sánchez habría completado uno de sus objetivos no tan ocultos: provocar una seria brecha a la formación situada a su izquierda. Únase a ello el muy probable entendimiento futuro entre el PSOE y la formación que, para el otoño, prepara Iñigo Errejón -Más País, creo que se llamará- y tendremos la radiografía de lo que le espera al partido que, con tanto éxito inicial, creó Pablo Iglesias (con muchos que ahora yo no están en sus filas, por cierto) y al que ahora el propio Iglesias desgasta con sus trapisondas y ocurrencias dispares.

La suerte está echada: ya digo que lo más probable, a mi entender, es que la militancia de Podemos, ante la consulta de estos días, decida insistir en la exigencia de la coalición y, por tanto, que no hay investidura de Sánchez este mes de julio. Y, entonces, que todo quede aplazado a septiembre, por mucho que el hoy presidente del Gobierno en funciones haya dicho y repetido que, si no sale investido el próximo 25 de julio, no habrá segunda oportunidad en septiembre y se convocarán elecciones. Es una afirmación en la que no creo y que seguramente se desmentirá, como tantas otras anteriores del señor Sánchez.

En todo caso, desengáñense Pablo Iglesias, Pablo Casado y el aún doliente Rivera (cuya mejoría deseo muy sinceramente): con o sin investidura en julio, con o sin investidura en septiembre, con o sin apoyo de Podemos, con o sin abstención de PP y Ciudadanos, todo indica que Pedro Sánchez seguirá en La Moncloa. Allá ellos si necesitan unas nuevas elecciones en febrero para comprobarlo.

OTR Press

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