Francisco Muro.- Empieza la hora de la verdad

Actualizado 07/09/2009 14:00:45 CET

MADRID, 7 Sep. (OTR/PRESS) -

El presidente Zapatero hace ver que toma la iniciativa después de un agosto lamentablemente perdido. Se ha vuelto a reunir con los agentes sociales después de haber demonizado a la patronal, y, al menos, hay una oportunidad de recobrar el imprescindible diálogo social. Lo que pasa es que los hechos son tozudos y los gestos sólo son eso; lo que se necesitan son hechos medidas, reformas. El anuncio en Rodiezno de una nueva subida de las pensiones mínimas es más de lo mismo y con eso no vamos a salir de la crisis. También dicen que va a llamar a Moncloa al líder de la oposición, pero entre las pocas ganas de Rajoy de ayudar, y las escasas de Zapatero de dejarse ayudar, las esperanzas son descriptibles. Habrá foto, pero no parece que puede haber acuerdos de fondo, pactos para salir de la crisis, que es lo que necesitamos ineludiblemente. Menos guerra política y más empujar juntos.

El Gobierno está cada vez más desnortado y se va a enfrentar a un fin de año en el que se juega el poco crédito que le queda: tiene que aprobar los Presupuestos, pero el coste puede ser demasiado elevado y sólo parece contar con el apoyo de grupos minoritarios, cuyas condiciones, que el Gobierno parece dispuesto a aceptar, pueden suponer un peaje imposible. Planea una fuerte subida de impuestos y eso, que es criticado por muchos expertos que proponen avanzar justamente en la dirección contraria, le puede quitar muchos votos de esa franja que acaba decidiendo unas elecciones. Todos auguran que la leve recuperación de la economía en el mundo no se va a ver en España hasta avanzado el 2011 y eso va a ser difícil de aguantar, obre todo si el paro vuelve a dispararse, cuando el Plan E se difumine. Y, por si fuera poco, tiene encima de la mesa la crisis política que puede suponer la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña. Se adivinan demasiados nervios en ministros que, hasta ahora, gozaban de credibilidad y solvencia, y en líderes catalanes que están perdiendo los papeles.

Es cierto que todos los países tienen problemas sin resolver. Obama ha perdido 10 puntos de popularidad a lo largo del verano y mucho del impulso que le llevó al poder y a convertirse en un referente para tofos. Angela Merkel tiene también graves problemas. Gordon Brown tiene días malos y otros peores. De Berlusconi mejor no hablar. Tal vez es verdad eso que dice el experto Mijail Jazin, de que "los Gobiernos hacen estimaciones optimistas porque se hipnotizan a sí mismos", pero es mucho más importante lo que añade: "la crisis va a prolongarse durante cinco o seis años porque no se combaten si las causas ni los culpables". En España, sin duda. No avanzamos en el diseño de un nuevo modelo económico, seguramente porque este Gobierno no sabe cuál es. Errático, sin recetas, improvisando cada día y sin entrar en las reformas que España necesita urgentemente, parece estar a la deriva. Simplemente trata de sobrevivir día a día. Pero si no se hace nada con urgencia y, a se posible, con amplio consenso, más dura será la caída.

francisco.muro@planalfa.es

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