Francisco Muro de Iscar.- El diputado voto de los diputados.

Actualizado 28/07/2010 14:00:42 CET

MADRID, 28 Jul. (OTR/PRESS) -

Mañana en Barcelona, el Parlamento catalán va a votar si prohíbe o no las corridas de toros en Cataluña. El hecho en si mismo suscita una enorme preocupación porque en ello va el ser o no ser de Cataluña que, afortunadamente, no tiene otros problemas. Gracias a Dios. Es tan importante, afecta tanto a la conciencia de cada uno, a los más íntimos sentimientos y a los valores políticos, religiosos y civiles, que el PSC y Convergencia y Unión dejan libertad de voto a sus diputados, algo a lo que se oponen para todo lo demás, hasta el punto de multar a los que cometen el "delito" de votar en contra de una decisión del partido.

Tampoco piensen ustedes que eso se produce todos los días. Que uno recuerde, en el asunto de la reforma laboral, el diputado nacional y ex secretario general de Comisiones Obreras, Antonio Gutiérrez fue portada en más de un periódico porque votó contra la reforma laboral del PSOE y fue multado. En otros asuntos "más nimios, casi intrascendentes", como la ampliación de la ley del aborto, los diputados de todas las ideologías votaron disciplinadamente siguiendo las instrucciones de sus jefes políticos. Al fin y al cabo, no van a comparar ustedes la muerte de un animal en la plaza de toros con el sacrificio de una persona en una clínica abortiva. Ya sé que nada de esto es políticamente correcto, pero que los diputados y diputadas catalanes -como si fueran los Navarra, tanto da- dediquen tanto esfuerzo a este asunto, cuando al año, en Barcelona se celebran 16 corridas de toros y casi nunca se llena la plaza, es para darles una ovación y, si no se me ofenden, las dos orejas y el rabo.

Pero lo importante, de verdad, no es que prohíban las corridas quienes se manifestaron tanto en otros tiempos contra todas las prohibiciones. No voy a defender la fiesta de los toros ni que este noble animal no existiría si no fuera por esa fiesta. No hablaré de valores "nacionales". Lo que me importa, de verdad, es que los señores diputados valoren tan poco su voto y sean permanentes borregos votantes, en el mejor sentido de la palabra, y sólo tengan "libertad de voto" ante asuntos como éste. Entiendo que jueguen a estos juegos los diputados de ERC o de ICV. Que los diputados de Convergencia entren al trapo, me sorprende más. Que los del PSC puedan dar el matarife a la fiesta de los toros en Cataluña y los catalanes tengan que irse a Madrid o a Perpiñán -algunos se saben el camino desde hace cuarenta años- a ver corridas de toros, ya es el colmo.

Todos estamos llenos de contradicciones, pero unos más que otros. Que un partido se niegue a hacer primarias para elegir a sus candidatos -otra promesa incumplida de Zapatero-, exija el voto militante y cerrado a sus diputados en asuntos como el aborto y luego les deje libertad de conciencia para abolir las corridas de toros en Cataluña no es sólo una estupidez, es una ofensa a sus votantes. ¡Anda que no hay cosas importantes que hacer aquí y ahora!