José Cavero.- Agentes del orden en desorden

Actualizado 20/10/2008 2:00:37 CET

MADRID, 20 Oct. (OTR/PRESS) -

Parece que hay bastante coincidencia en apreciar que a los ciudadanos les suscita una cierta zozobra y bastante incomprensión, y hasta malestar evidente, ver que los denominados "agentes del orden" actúan "en evidente y buscado desordenado desorden", en una manifestación contra el Gobierno de la Nación...

Y eso sucedió este domingo en Madrid, donde cientos de guardias civiles desafiaron a Interior en una manifestación convocada por los sindicatos policiales, pese a las amenazas de ser expulsados del Cuerpo. Ni siquiera se discute si la convocatoria era justificada o no: hay bastante coincidencia en apreciar las razones que los manifestantes alegan: bajos sueldos, sobre todo comparándolos con policías autónomos, escasa satisfacción profesional, y hasta una elevada y creciente tasa de suicidas.

Lo cierto y llamativo era, en efecto, que miles de agentes reclamaron la equiparación salarial con las dos policías autonómicas existentes, Mossos y Ertzaintza. Y que no deja de sorprender que en todas las crónicas de la manifestación se pudiera de relieve una cierta actitud de reto a la autoridad que, por lo general, representan los propios agentes en su quehacer diario ante los ciudadanos corrientes...

Pero ése era uno de los principales propósitos de convocantes y manifestantes, que se quejaban, además, de que las presiones del Gobierno para que no se manifestaran sólo les habían animado más y les habían servido de acicate. Así de desafiante se mostró, por ejemplo, el secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Alberto Moya.

No se había producido, sin embargo, acuerdo total entre los propios agentes sobre la conveniencia de acudir a la convocatoria, y así, la Junta Directiva de la Unión de Oficiales de la Guardia Civil, asociación que reúne a mandos del Instituto armado, decidió no asistir para evitar, según explicaron, ser "rehenes" del Ministerio del Interior, que había amenazado con expedientes y sanciones. Sí acudieron, en cambio, cientos de agentes rasos de la Guardia Civil y agentes del Cuerpo Nacional de Policía, tal vez del orden de ocho o diez mil, -alguna fuente los llegó a cifrar en veinticinco mil, cifra a todas luces exagerada-, todos ellos vestidos de paisano. Algunos guardias realizaron declaraciones de espaldas a las cámaras, o con el rostro tapado por miedo a ser sancionados y reclamaron que se les reconociera el derecho a manifestarse, exigiendo que no se les amenazara con dejar sin comer a sus familias.

"No somos ni más ni menos que un ertzaintza o un mosso d'esquadra, y merecemos la misma dignidad profesional que ellos", declaró uno de los guardias civiles asistentes. La marcha, la primera convocada por todos los sindicatos policiales, se desarrolló en un ambiente festivo y estaba encabezada por cuatro maniquíes vestidos con los uniformes antiguos y actuales del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil. Uno de los muñecos, vestido de guardia civil, tenía la boca tapada con esparadrapo y un cartel que rezaba: "Yo no hablo porque no me dejan".

Los manifestantes, según ha relatado 'El Mundo', portaban pancartas en las que mostraban sus demandas al ministro del Interior: "Rubalcaba, súbenos la paga", "Rubalcaba, Pinocho, dimisión". Otros gritaban proclamas contra el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, a quien acusan de mentiroso por no equiparar su salario con el de las policías autonómicas y locales.

Según los convocantes, el número de manifestantes supera los 10.000, mientras que Interior rebaja la cifra de participantes a 7.000. Sólo de fuera de Madrid acudieron 146 autobuses con cerca de 8.000 policías y guardias, según informó el secretario general del sindicato Unión Federal de la Policía (UFP). Otros agentes llegaron acompañados por sus familias. Fuentes de las asociaciones de la Guardia Civil denunciaron que algunos de los autobuses habían sido parados en las carreteras de acceso a la capital para ser revisados y retrasar su llegada.

También denunciaron que los Servicios de Información de la Guardia Civil habían recibido la orden de tomar imágenes de los mandos que asistan a la protesta con el objeto de abrir expedientes que pueden acabar, incluso, con la expulsión del Cuerpo. En un comunicado, la Unión de Oficiales ha anunciado que denunciarán ante los tribunales las "coacciones" y "amenazas" lanzadas desde la cúpula de Interior contra los guardias civiles que finalmente acudieron a la protesta.

¿Habrá servido para algo?, se preguntaban muchos de los participantes. "Al menos muchos ciudadanos se habrán enterado de la justicia de nuestras reclamaciones. Ahora falta que se entere el Gobierno, y que actúen en consecuencia"...

José Cavero.

OTR Press

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