José Cavero.- El banquillo de Euskadi

Actualizado 10/01/2009 1:00:02 CET

MADRID, 10 Ene. (OTR/PRESS) -

A más de uno, la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de sentar en el banquillo de los acusados, por el presunto delito de hablar entre sí, al lendakari y candidato del PNV Juan José Ibarratxe, al líder socialista vasco Patxi López, y a los máximos responsables del grupo ilegalizado Batasuna.

¿Es delito hablar con los adversarios políticos, incluido el caso en que éstos estén fuera de la ley? Eso es lo que sostienen y defienden los acusadores, El Foro de Ermua y la asociación Dignidad y Justicia, y eso es o que deberá dilucidar y determinar el juez de este sorprendente caso, que con extraordinaria oportunidad, sienta en el banquillo a los dos principales candidatos a la presidencia del gobierno autónomo vasco del primero de marzo.

El lunes se continuará este juicio, que este jueves apenas tuvo una primera sesión "de tanteo y exhibición" de banquillo. Con una modificación en los planteamientos de Ibarretxe: hasta ahora había mantenido su parecer de que no procedía ese juicio; ahora pide ser juzgado y llegar hasta el fondo de una cuestión que, no hay duda, interesa a toda la sociedad y puede crear un importante precedente. Como también los acusados creen que habría un precedente grave si "salieran con la suya" los dialogantes del caso, que se saltaron la ley vigente.

Por lo demás, tanto Ibarretxe, como López u Otegi, los tres con coincidentes en que las circunstancias del momento de aquellos encuentros, desarrollados en abril y julio de 2006 y en enero de 2007, Ibarreretxe con Otegi y sus secuaces, Patxi López con los mismos dirigentes batasunos, y un nuevo encuentro del lendakari con Otegi cuando ya había estallado el explosivo de la T-4..., era bien distinta a la actual: Por entonces estaban en curso las negociaciones del gobierno con ETA en la búsqueda de un final dialogado de la violencia etarra, un proceso que finalizó con el estruendo del atentado de la Terminal Cuatro de Barajas, y con el regreso a los actos criminales por parte de la banda ETA. Pero en aquel momento, muchos sospechaban que el diálogo podría dar frutos beneficiosos para un "conflicto", como lo llama la banda y sus socios batasunos, que ya dura medio siglo...

El tribunal deberá comunicar este próximo lunes si prosigue la vista oral, o si cede a los argumentos se han empleado sobre la inconveniencia, inoportunidad y despropósito de ese banquillo que, por si fuera poco, puede estar sirviendo para promover a los dos grandes candidatos de las elecciones de marzo, del PNV y PSE. Precisamente, esa circunstancia ha podido ser lo que forzara a la defensa de Ibarretxe a cambiar de estrategia y plantear la continuidad del juicio, para aprovechar el tirón del proceso de cara a las elecciones.

No se tiene a menudo en el banquillo de los acusados al presidente del gobierno autónomo por el presunto delito de dialogar con la representación de una fuerza política de indudable visibilidad social en Euskadi. Ibarretxe quisiera ahora que la propia Justicia legitimara su diálogo con los batasunos proetarras. Por su parte, los acusadores, el Foro de Ermua y Dignidad y justicia, argumentan que la sentencia del Supremo sobre el Caso Atutxa, el presidente del parlamento vasco que se negó a acatar órdenes de los jueces de la Audiencia Nacional sobre la disolución del grupo parlamentario batasuno, , les da argumentos para mantener la acusación.

La cuestión quedaba ayer planteada al término de la primera sesión de la vista: El fiscal y dos de los defensores han pedido que se dé ya por terminada la vista con una sentencia absolutoria. ¿Hay causa, o no hay causa? La vista oral ha quedado pendiente de que el Tribunal decida si el juicio prosigue o ha concluido apenas empezado. Parece lo más razonable...

José Cavero.