José Cavero.- Mas: con menos dinero, hay que hacer más y explicarlo mejor.

Actualizado 31/12/2010 13:00:46 CET

MADRID, 31 Dic. (OTR/PRESS) -

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, reunió este jueves por primera vez a su Gabinete y le exigió la máxima eficiencia, que en los tiempos que corren es sinónimo de administrar los escasos recursos públicos con extremo rigor. CiU se despidió del Govern en una época de bonanza económica y regresa a la Generalitat con una crisis global que obliga a todas las administraciones a dar ejemplo. Los cinco consellers que ya conocen los entresijos de la Administración autonómica serán los primeros en notar que las cosas han cambiado y que ahora toca apretarse el cinturón. Mas no les pidió que gestionen la miseria pero le faltó bien poco. "Con menos dinero tenemos que hacer más y explicarlo mejor", advirtió en el discurso que dirigió a todos ellos antes de que tomasen posesión de sus respectivos cargos. El jefe del Ejecutivo catalán preparó a su equipo para tiempos difíciles y, además, le reclamó que sepa trasladar a la sociedad las decisiones impopulares que les tocará adoptar en más de una ocasión. Si lo consiguen, marcarán un punto de inflexión respecto al tripartito.

Además de subrayar la solvencia de su Gabinete, el presidente quiso arropar especialmente al exsocialista Ferrán Mascarell, que sigue siendo blanco de críticas de sus antiguos compañeros de militancia, según cuenta El Periódico de Cataluña. Mas proclamó que el nuevo Govern traspasa las "fronteras estrictas" de los partidos políticos porque su objetivo es sumar las diferentes sensibilidades que se identifican con el catalanismo. Vamos, que la puerta está abierta por si hay más gente que quiera seguir el ejemplo de Mascarell. Otra de las protagonistas de este Ejecutivo es la vicepresidenta, Joana Ortega, quien formalmente es la número dos, pero con una cartera recortada, puesto que de las competencias que tenía el republicano Josep Lluís Carod-Rovira prácticamente sólo mantendrá las de religión, un ámbito que como era previsible queda en manos de Unió bajo el paraguas de Governació. El resto de las atribuciones más destacadas han sido recolocadas en Presidència y serán gestionadas por su secretario general, Francesc Homs. Así, la relación con los medios de comunicación -la radio y televisión públicas, pero también los grupos privados-, las delegaciones territoriales, la política exterior -el control de las embajadas en el extranjero-, las ayudas a la cooperación y las subvenciones de Esports se integran en Presidència.

En los corrillos del Pati dels Tarongers, (patio de los naranjos), Josep Antoni Duran Lleida, explicó que su implicación en la política exterior se limitará a la asesoría, ya que le resulta inviable combinar una acción ejecutiva con su papel en el Congreso. Como ejemplo de su aportación, el democristiano afirmó que gestionará reuniones de Mas con personalidades, algo para lo que el líder de Unió cuenta con una agenda de contactos a la que CDC nunca ha aspirado. Duran presidirá la parte catalana de la comisión mixta de traspasos, de la comisión bilateral Estado-Generalitat y de la comisión mixta de asuntos económicos y fiscales. No podrá presidir el Institut de la Mediterrània, por incompatibilidad con su condición de diputado en la Cámara baja.

Uno de los ámbitos más delicados, la política lingüística, recae del lado de Cultura. Así, Mascarell será el encargado de aplicar las multas a los comercios que no rotulen, por lo menos, en catalán. Durante la campaña, CiU se mostró ambigua respecto a la necesidad de sancionar a dichos establecimientos. El PP, que hace bandera de su guerra contra las multas, ya ha advertido de que su apoyo, aunque sea en casos concretos, dependerá también de la actitud del nuevo Govern en este ámbito. Los conservadores recuerdan que, durante el periodo en que apoyaron al Ejecutivo de Jordi Pujol, la Generalitat dejó de multar a comercios. En la primera reunión, el Govern también nombró a los números dos de cada conselleria. De los 12 secretarios generales, siete han pasado por Esade. Solo dos -el de Cultura y el de Empresa i Ocupació- no habían trabajado antes en la Generalitat. Otros dos -Ensenyament y Justícia- sobrevivieron con el tripartito e incluso se mantuvieron como altos cargos durante ese periodo.

OTR Press

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