José Cavero.- Sesión de fotos frente al programa alternativo.

Actualizado 15/04/2009 14:00:07 CET
Actualizado 15/04/2009 14:00:07 CET

José Cavero.- Sesión de fotos frente al programa alternativo.

MADRID, 15 Abr. (OTR/PRESS) -

Ha permanecido callada la oposición del PP durante la Semana Santa, mientras el Gobierno recompuesto el pasado martes efectuaba una serie de "conversaciones consigo mismo", como las ha definido Rajoy. En efecto, al término de esa semana vacacional, Rajoy ha recuperado su papel de "atacante contra todo" lo que emane de Zapatero y de su Gobierno, de manera que ha regresado con una crítica global a la recomposición gubernamental y a sus primeros pasos.

Y frente a esa "nada" que observa en el PSOE gobernante, y frente a "la página en blanco" y sin ninguna trayectoria económica, que le parece Elena Salgado, Mariano Rajoy propone doce reformas, su programa económico alternativo. Doce reformas, se señala, contra la acusación socialista de que el PP no ha presentado alternativa alguna a la crisis y no arrima el hombro...

Curiosamente, en esta crítica global de Rajoy al reajuste, sale en defensa del relevado Pedro Solbes precisamente por haber discutido o disentido de algunas de las iniciativas económicas impulsadas por el presidente Zapatero, por lo que suponían de excesivo endeudamiento. Rajoy entiende que para sustituir a Solbes, cuya destitución había pedido reiteradamente por ineficaz, Zapatero habría designado a una persona obediente y sin perfil...

Es decir, regresa pletórico de fuerza, como se había ido, y con ganas de seguir haciendo una "oposición total" de desgaste a un Gobierno que ve debilitado y sin recursos. Con una estrategia que, al mismo tiempo, le ayuda en su huida hacia adelante en el Caso Gürtel o Correa de comisionistas beneficiados de los eventos que desarrolla el PP. En esta materia sigue prefiriendo no entrar ni hacer la menor declaración, convencido de que el escándalo no afectará a las previsiones electorales próximas, la renovación del Parlamento europeo del 7 de junio, en el que ya están pensando ahora mismo todos los partidos como la prueba siguiente a superar.

Precisamente, en ese regreso del descanso de Semana Santa, la divulgación de las listas de candidatos y de los correspondientes programas se convierte en urgencia para todos los partidos. El PSOE adelantó ayer un segundo nombre, el número dos de sus candidatos, a añadir a la relación que encabezará Juan Fernando López Aguilar. Ramón Jáuregui, número dos del PSOE en el Congreso, será el número dos de la lista socialista para el Parlamento Europeo, como manifestación de la importancia que el partido da a esa lista.

Sorprende que el PSOE prescinda de este formidable elemento en el Congreso, en un momento en que el partido gobernante se ve muy necesitado de buscar y hallar alianzas para sacar adelante sus proyectos, por causa de la falta de un socio permanente como el que era el PNV que ayude al PSOE a completar mayorías...

Por lo que se refiere al PP, aún no se conoce quién acompañará a Jaime Mayor Oreja, aunque sí se haya debatido el tipo de campaña que pretenden efectuar el propio Oreja y Rajoy, parece que cada cual por su parte y escasamente coincidentes tanto en mítines como en propósitos.

Pero la política tiene ya, desde este martes, otro punto de atención: la sesión de investidura del nuevo presidente de la Xunta gallega, Alberto Núñez Feijoo, con la intervención de éste y de los tres jefes de los grupos parlamentarios de la Cámara renovada en las elecciones del primero de marzo. Feijoo es la máxima representación, con Antonio Basagoiti en Euskadi, de "la nueva fase del PP", en la que se apoyan muchas esperanzas y hasta una cierta euforia del partido de Rajoy.