José Luis Gómez.- A vueltas con España.- La publicidad del sexo de pago

Actualizado 12/09/2010 14:00:38 CET

MADRID, 12 Sep. (OTR/PRESS) -

El economista José Sanclemente, que fue consejero-delegado del Grupo Zeta y presidente de la patronal de prensa Aede, escribe ahora unos artículos sobre el sector que seguramente constituyen los mejores análisis de este mercado tan castigado por la caída de las ventas y la reducción de la publicidad. A veces se limita a constatar y compilar lo que acontece, que no es poco, y otras también suscita y provoca nuevos debates, justo en un momento en el que nadie sabe muy bien qué es lo que hay que hacer para garantizar el futuro de la prensa de calidad, de ahí los erráticos movimientos de diversos medios y grupos de comunicación, dentro y fuera de España, donde esta misma semana supimos que el editor de The New York Times planea la supresión de su versión impresa, para terminar centrándose algún día en la digital.

La última provocación, dicho con espíritu positivo, de José Sanclemente tiene que ver con los anuncios clasificados de sexo, lo que ha dado pie a que trascendiera una noticia de alcance: resulta que la entidad Autocontrol, encargada de velar por una publicidad responsable, no ha sido tocada aún por el Gobierno de Zapatero, que como de todos es sabido está empeñado en que la prensa deje de publicar anuncios que, en el fondo, contribuyen a mantener vivo el negocio de la prostitución. La verdad es que sorprende saber que con todo el lío que se ha montado, incluso en el Congreso, Autocontrol no esté en el punto de mira del Gobierno y de los grupos sociales y feministas que secundan la iniciativa de la ministra Bibiana Aído. En definitiva, el jurado de la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial, más conocida como Autocontrol, dice que no se ha pronunciado sobre si los anuncios de prostitución que publican algunos periódicos infringen las normas éticas de un código de conducta (incluido el respeto a la legislación) porque no actúa de oficio y, de momento, nadie ha hecho ninguna reclamación. También se sabe, por el contrario, que el ministerio de Aído ha encargado un informe al Consejo de Estado, lo cual puede ser un trámite conveniente y necesario, pero menos eficaz que un pronunciamiento de Autocontrol.

El debate sobre la publicidad del sexo de pago sigue abierto, la crisis de la prensa no ayuda precisamente a que se eliminen ese tipo de anuncios y el que más y el que menos tiene contradicciones al respecto, pero quienes abanderan una determinada causa deberían ser coherentes con sus proclamas y aprovechar todos los resortes a su alcance, entre ellos lógicamente Autocontrol, que de este modo también tendría la oportunidad de reforzar su compromiso con la publicidad responsable. ¿O no?

OTR Press

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