A vueltas con España.- Las restas de la independencia.

Publicado 12/01/2014 12:00:13CET
Actualizado 12/01/2014 12:00:12 CET

Para leer más

A vueltas con España.- Las restas de la independencia.

MADRID, 12 Ene. (OTR/PRESS) -

Desde fuera de Cataluña suelen destacarse los inconvenientes de su independencia, al menos a corto plazo. Desde dentro se ven sobrados para afrontarla, incluso quedando fuera de la UE durante un tiempo. Curiosamente, desde fuera de Cataluña se habla más de cómo sería una Cataluña independiente que de cómo sería España sin Cataluña.

El asunto es complejo y admite matices. La corriente españolista se centra en destacar la gran importancia comercial que tiene para las empresas catalanas el resto de España, siendo con diferencia su principal cliente. Da así por hecho que si Cataluña fuese independiente lo perdería, lo cual equivale a pensar que los niños del resto de España van a dejar de consumir yogures de Danone o Cola-Cao y que sus padres renunciarán a comprar coches de la alemana Seat, lo cual no parece probable. Pero el unionismo se aferra a que de los 15 principales mercados donde venden las empresas catalanas, 10 son autonomías españolas, y cita ejemplos llamativos: Cataluña vende más a Murcia que a EE UU de la misma manera que vende más a Aragón que a Alemania.

También cabe otra mirada: la de una España sin Cataluña, que pasaría a ser un país muy por debajo de los 40 millones de habitantes, con mucha menos industria y una caída del PIB del 20% que aporta ahora Cataluña, lo que equivale a pensar de una drástica reducción de los ingresos del Estado y en un empobrecimiento que acercaría la España resultante más a Portugal que a Francia. Y mucho más aún si, en ese escenario de descomposición del Estado, imaginamos una previsible independencia del País Vasco.

Tal vez porque estamos hablando de consecuencias económicas y sociales gravísimas -no solo políticas-, ni siquiera los mercados financieros prevén semejante hipótesis, como suele destacar el ministro De Guindos. De ello podríamos concluir que algo deben de saber los mercados para no descontar ya la independencia de Cataluña. Porque si la independencia de Cataluña llega a producirse, la Bolsa española, al menos de entrada, caerá en picado. Y está subiendo.

Para leer más