Escaño cero.- Palabra de vicepresidenta

Publicado 06/11/2018 8:02:02CET

MADRID, 6 Nov. (OTR/PRESS) -

Dice el refrán que "Dios me libre de mis amigos que de mis enemigos me libro yo". Y me pregunto si algo así pensó Pedro Sánchez cuando su vicepresidenta Carmen Calvo ante la pregunta de un periodista sobre el cambio de criterio del propio Sánchez sobre si es o no "rebelión" lo que cometieron los líderes independentistas hoy en prisión, ella respondió que cuando Pedro Sánchez opinaba que habían incurrido en delito de rebelión aún no era Presidente.

Con esa respuesta la señora Calvo dejó al Presidente al pie de los caballos, porque a lo que parece Sánchez no tiene más criterio que el de sus propias circunstancias e intereses.

Verán a mí me inquietan las personas que nunca cambian de criterio, que nunca dudan. Creo que no pasa nada por cambiar de criterio si ese cambio es fruto de la reflexión, de contemplar la realidad con elementos nuevos. Ahora bien también me inquieta que los cambios de criterio solo tengan que ver con la defensa de intereses particulares que es lo que la señora Calvo vino a decir.

Y es que hasta ahora ni Pedro Sánchez ni la señora vicepresidenta han elaborado un discurso político y mucho menos jurídico para explicar por qué lo que les parecía "rebelión" hace unos meses ahora no se lo parece. Simplemente el cambio de opinión se debe al cambio de las circunstancias de Pedro Sánchez: antes solo era secretario general del PSOE y ahora es Presidente de Gobierno y da la casualidad que la presidencia se la debe además de a Podemos a los partidos independentistas y además tiene el problema de que si quiere que se aprueben sus Presupuestos les necesita.

La Vicepresidenta no ha podido ser más sincera que en esa respuesta por más que como digo haya dejado en mal lugar a su jefe, el ciudadano Presidente Pedro Sánchez.

Me pregunto si el Presidente es consciente del desgaste que está sufriendo a causa de su matrimonio de interés con los partidos independentistas, es decir si no se da cuenta de que los precios que paga por esos apoyos son pan para hoy pero puede que sean hambre para mañana.

Haber colocado a la Abogacía del Estado en el trance de tener que desdecirse de sus posiciones no solo va en detrimento de este cuerpo del Estado sino del prestigio del propio Gobierno. Y resulta del todo increíble que ahora desde el Gobierno se diga que no han influido en la Abogacía del Estado. Lo menos que pueden hacer es no tomarnos por tontos.

Ciertamente sería de desear que el Gobierno pudiera aprobar unos Presupuestos que den respuesta a muchos de los problemas de los ciudadanos, pero no a cualquier precio y sobre todo no al precio de deteriorar las instituciones.

Así las cosas no creo que vaya a pasar nada relevante, es decir ni a Ezquerra ni al PDECat les interesa que Sánchez deje de ser Presidente así que le apretarán y no le ahogarán. Lo más que puede pasar es que Sánchez prorrogue los Presupuestos y tire millas un año y medio más. Pues eso.

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