Julia Navarro.- Escaño Cero.- El adiós de María

Actualizado 23/05/2008 2:00:37 CET

MADRID, 23 May. (OTR/PRESS) -

Hace unos años leí una entrevista que le hicieron a María San Gil en la que relataba que nunca había podido llevar al parque a sus hijos, como cualquier madre, por vivir bajo la amenaza de muerte de ETA. Aquella confesión de María me provocó una sacudida, porque me resultaba inconcecible, e insoportable, que ella como tantas otras mujeres y hombres del País Vasco, no puedan hacer una vida normal, es decir llevar a los niños al parque, o acompañarles al colegio sin llevar detrás la sombra necesaria de un escolta, o pasear tranquilamente por la calle.

Vivir en el País Vasco no es fácil para todo aquel que no sea nacionalista, y esto no es una opinión es una constatación de la realidad. Quizá por todo esto siempre he sentido una simpatía natural hacia María San Gil, a la que no conozco personalmente, como la siento hacia tantos otros políticos vascos que no son nacionalistas y que por defender unas ideas, ya sean socialistas o conservadoras, están en el punto de mira de ETA.

Ahora Maria San Gil deja la primera línea de su partido,lo que sin duda está provocando una conmoción dentro y fuera del PP. Y es que en María, como en tantos otros cargos políticos socialistas o populares, los ciudadanos visualizamos la democracia, la libertad y el coraje. Que María San Gil no éste en esa primera línea no es solo una perdida para el PP, sino para todos los democrátas, para todos aquellos que defendemos la libertad, independientemente de nuestras opiniones políticas e ideas.

Quiero decir que uno puede discrepar del modelo político de María San Gil, pero sin que eso implique dejar de valorar lo que ella significa. Creo que Mariano Rajoy se equivoca dejando marchar a María San Gil, lo mismo que resulta un poco impudico escuchar a quienes hasta ayer la tenían en los altares y ahora arremeten contra ella porque continua defendiendo lo mismo que siempre.

En mi opinión, Mariano Rajoy está llevando a cabo una "modernización" del PP a las bravas, como elefante en cacharreria. Claro que el PP necesita renovarse, ponerse en hora con la sociedad, dejar de hacer una oposición tan bronca. Es indiscutible que para ir al centro, el PP necesita algunas caras nuevas, pero el problema de Rajoy es que ese viaje lo debió dar la legislatura pasada y ahora no resulta del todo creíble. Pero sobre todo lo más importante es que cuenta con el rechazo y oposición de amplios sectores de su partido y por tanto la renovación que está llevando a cabo chirría por todos los lados.

Rajoy no está gestionando bien su partido, no está gestionando bien los cambios, la renovación, por más que esta sea necesaria, y la cuestión de fondo es que él se está convirtiendo en un problema dentro de su partido. Me parece a mí que el congreso del PP de junio va a dejar pendiente para más adelante lo principal, y es quién será en 2010 el líder que de la replica a Zapatero. Y ¿qué quieren?, el adios de María San Gil deja un enorme vacio no solo en el PP, sino en la sociedad.

Julia Navarro.

OTR Press

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