Julia Navarro.- Escaño cero.- Cuando lo difícil es fácil.

Actualizado 03/07/2012 14:00:30 CET

MADRID, 3 Jul. (OTR/PRESS) -

Tiene razón Iker Casillas, el problema de hacer lo difícil fácil es que los demás pueden llegar a creer que realmente es fácil. De manera que reconozcámoslo sin más: la Selección Española de Fútbol es realmente extraordinaria. La alegría que nos acaban de dar es impagable habida cuenta de que en los últimos tiempos la suerte le estaba siendo esquiva a España.

Pero más allá del éxito de la Selección con ese cuatro a cero contra Italia me gustaría hacer una reflexión sobre la envidia. Sí, la envidia que despierta una periodista cuyo gran pecado es que es la novia de Iker Casillas. Tampoco le perdonan que sea guapa y que tenga un buen trabajo y que la vida le sonría.

En mi opinión, es bastante rastrera la campaña que ha sufrido Sara Carbonero y lo peor es que esa campaña se ha llevado a cabo a través de la Red por gente que se refugia en el anonimato para agredir, insultar, difamar, porque saben que en la RED todas esas bajezas salen gratis.

Así que una vez más se vuelven a dar la mano lo sublime, en este caso el juego de la Selección y la maldad de los que se han cebado con Carbonero. Todo muy español.

Por lo demás, también hay que reconocer que Vicente del Bosque ha acertado con su plan de juego, los resultados ahí están, pero aún así tampoco son injustificadas las reservas de quienes pensábamos que se necesitaban delanteros, y que es una pena que no diera una oportunidad a Fernando Llorente.

Se preguntaran ustedes que qué hago yo escribiendo de fútbol, pero es que no se me ocurre nada mejor que escribir en un día como hoy por más que los mercados nos continúen cortando la respiración y Mariano Rajoy aún tenga que desgastarse en unas cuantas batallas en la Unión Europea contra la irreductible Angela Merkel. Porque no nos podemos engañar, nuestro presidente, junto el italiano Monti, se han apuntado un buen tanto en la última cumbre europea, pero ha sido una batalla la ganada, no la guerra. El quid de la cuestión continúa siendo el mismo: o los países del Norte, con Alemania a la cabeza, dejan de comportarse como fundamentalistas o al final el euro terminará naufragando. Lo que ni Merkel ni sus amigos parecen darse cuenta es que si naufraga el euro a ellos también se les llevará la corriente.

A lo que parece, la señora Merkel lleva mal lo de perder y quienes asistieron a la última cumbre europea la vieron dar un puñetazo en la mesa cuando a través de su Ipad tuvo noticia de que Italia había derrotado a Alemania.

Yo no sé si Merkel estará viviendo como una derrota que desde que Francois Hollande es presidente de Francia hasta Italia y España se atreven a rechistarla. En cualquier caso, es un alivio que deje de marcarnos el paso y sobre todo de tratar a los países del sur como si fuéramos sociedades formadas por vagos y derrochadores.

Desde luego cada día que pasa es más identificable que Hollande se ha convertido en un político providencial que con sus ademanes tranquilos va logrando que la Unión Europea sea Alemania y luego todos los demás.

Hoy España es la campeona de fútbol de Europa y estamos de enhorabuena, de manera que a disfrutarlo pero sin creernos que lo difícil es fácil, no lo es, tampoco meterle un gol a Merkel.

OTR Press

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