Julia Navarro.- Escaño Cero.- Política y humo.

Actualizado 03/06/2009 14:00:40 CET

MADRID, 3 Jun. (OTR/PRESS) -

No me gustan los fundamentalismos. Por eso, cuando se aprobó la "Ley Antitabaco" defendía que hubiera espacios donde quienes quisieran pudieran fumar, eso sí, sin molestar a nadie. Pero tres años después de la entrada en vigor de la Ley Antitabaco, hay que reconocer que continúan siendo legión los fumadores pasivos, sin olvidar que en nuestro país cada vez se comienza a fumar más pronto, nada menos que a partir de los doce o trece años. Lo dicen las estadísticas, como también dicen que el 20 por ciento de los niños que cursan primaria y secundaria fuman. O sea, una barbaridad.

Y haciendo balance de estos tres años de Ley Antitabaco, Gaspar Llamazares ha presentado en el Congreso una Proposición no de Ley pidiendo que se dé un paso más, es decir que se recoja en la legislación el derecho a la salud laboral de los trabajadores. Lo que pretende Llamazares es que quienes trabajan en locales públicos, sea un bar, un restaurante, una discoteca o cualquier local de ocio, no tengan que convertirse en fumadores pasivos porque hay zonas en esos locales donde sí se permite fumar. En definitiva, lo que pretende es que se prohíba tajantemente fumar en cualquier lugar público. Con esa medida no sólo se protegería a los trabajadores, sino a los clientes no fumadores que al final también terminan aspirando el humo de sus convecinos de local. También solicita que se garanticen terapias para los ciudadanos que decidan dejar de fumar.

Llamazares recuerda que en España mueren todos los días 49 personas a causa de enfermedades consecuencia del tabaco. Y aquí me tienen con la "razón dividida". Por una parte es indiscutible que Llamazares tiene razón y por tanto el resto de los grupos parlamentarios deberán de apoyar su iniciativa parlamentaria, y a continuación la ministra de Sanidad deberá tomar nota y modificar la ley endureciéndola. Pero, por otra parte, continuó pensando en que no se puede prohibir tajantemente fumar como si de una Ley Seca se tratara. Quizá se podría endurecer la ley en lo que se refiere a fumar en espacios públicos y, desde luego, la ministra de Sanidad, en colaboración con otros ministerios ¿quizá Interior? lo que debería es evitar que los niños de trece años puedan fumar. Yo les aconsejaría que acudieran cualquier día a la hora de salida de clase de cualquier colegio o instituto porque comprobarían como nada más salir de clase una gran mayoría de adolescentes encienden un pitillo, y naturalmente si tienen tabaco es porque alguien se lo vende. Pero lo más sorprendente es que en la puerta de los colegios e institutos junto a los alumnos encontramos a muchos profesores echándose un cigarrito.

No se yo si en la recta final de la campaña electoral Trinidad Jiménez se va a dar por aludida ante la petición de Gaspar Llamazares, pero desde luego la propuesta de IU merece una reflexión por parte de la ministra y de sus señorías. Claro que luego nos encontramos con la enorme hipocresía que supone que el Estado también se financie con la venta del tabaco.

OTR Press

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