Actualizado 14/07/2012 14:00 CET

Mabel Redondo.- Entre Bambalinas.- José ortega cano se prepara para dar biberones.

MADRID, 14 Jul. (OTR/PRESS) -

Hacía mucho tiempo que a José Ortega Cano no le sonreía la vida, tener un hijo biológico era un sueño que albergaba desde hace muchos años. Es posible que esos deseos hayan aflorado en el último año en el que se han desencadenado un sin fin de desgracias que han marcado la vida del torero para siempre.

Han sido varias las mujeres con las que se le ha relacionado, pero Ana María Aldón es con quien Ortega tendrá su primer hijo biológico, nacerá en febrero y aunque la noticia ha sido toda una sorpresa, el torero ya ha manifestado sentirse "muy ilusionado" con el futuro nacimiento de su bebé.

Ana María trabaja en una frutería de San Lucar de Barrameda y es 23 años más joven que Ortega, el torero cumplirá 59 años el próximo mes de diciembre y según anunciaba Jesús Manuel Ruíz en "Espejo Público", la pareja podría estar pensando en casarse por lo civil antes de que termine el año.

Ortega arrastra un auténtico calvario desde el accidente que sufrió en mayo de 2011 y en el que perdió la vida Carlos Parra, una pérdida que dejó a una familia destrozada y por lo tanto una pesadilla con la que el maestro tendrá que lidiar toda su vida.

El viudo de Rocío Jurado volverá a sentarse en el banquillo el próximo mes de febrero, la Fiscalía de Sevilla pide para él cuatro años de cárcel por homicidio imprudente, conducción temeraria y beber bajo los efectos del alcohol, unos cargos en los que la defensa de Ortega aún están trabajando para intentar demostrar su inocencia.

Su hijo nacerá en febrero y él se enfrentará al juicio en marzo, sin duda el nacimiento del bebe le dará fuerzas para sobrellevar la pena que le caiga.

Las diferencias con su hijo José Fernando se acentúan día a día. El joven vive distanciado de su padre y ahora sueña con cobrar la herencia que le corresponde de Rocío Jurado y que asciende a más de un millón de euros, en agosto se hará efectivo el pago. Muchas preguntas rondan en la cabeza de Ortega cuando se plantea si su hijo de 19 años está preparado para recibir semejante cantidad de dinero, ¿qué hará con él?, ¿en qué invertirá?...

Por otra parte los problemas de salud que arrastra el torero se van menguando con el tiempo, y pensar en la creación de una nueva familia ha supuesto para él una inyección de alegría, una nueva ilusión y cosechar la esperanza de volver a saborear la felicidad.