Pedro Calvo Hernando.- Las facturas del PP

Actualizado 09/05/2009 14:00:29 CET

MADRID, 9 May. (OTR/PRESS) -

La contestación política y social va en aumento en las principales instituciones gobernadas por el PP, que son Madrid y Valencia. Lo acreditan los últimos escándalos ocurridos en ambos parlamentos, con el tema de la inmensa corrupción detrás, pero no sólo con eso. Es que la presencia en el pleno de la Asamblea de Madrid de los tres diputados imputados en el caso Gürtel, a los que el partido no les exige la entrega del escaño, clama al cielo con gritos estentóreos. Y la huída de Francisco Camps lo coloca a él, a su partido y al Parlamento valenciano en una situación imposible. Esa camiseta con el cartel de WANTED es un suceso demoledor, aunque con apariencia anecdótica. Ni los tres diputados madrileños pueden seguir un minuto más en sus escaños, ni el presidente Camps y su número dos pueden seguir en sus puestos, por mucho que Rajoy les esté agradecido por su ayuda en el congreso en que fue reelegido presidente del PP. Sorprende igualmente el disimulo y la blandura con ellos de no pocos de los medios afines.

Que no se hagan ilusiones los Rajoy, Cospedal, Soraya y resto de la cúpula. Daban la impresión de que volaban hacia la reconquista del poder del Estado, seguramente por unas buenas campañas de propaganda, más o menos orquestadas en medios afines, no en todos. Y por algunas encuestas equívocas, según las cuales se veían vencedores ahora en las europeas y luego en las demás. Y ya hemos visto lo que les ha ocurrido en la mejor de las encuestas, la del CIS, que les deja en una situación casi imposible en aquella perspectiva. Si en lo peor y más profundo de la crisis económica el PP no sólo no se dispara sino que ni siquiera gana al PSOE, hay que preguntarse para cuándo lo dejan. ¿Para cuando la situación económica se reconduzca, previsiblemente mucho antes de las siguientes elecciones generales, de 2012? Y nada digamos si el 7 de junio pierden las europeas, pero lo más probable sería el final del ciclo de Rajoy y el anuncio de que en 2012 no recuperarían el Gobierno. La corrupción y el no arrimar el hombro contra la crisis económica pasan factura.

PEDRO CALVO HERNANDO