Victoria Lafora.- Podemos tiene un lío

Publicado 18/01/2019 8:01:18CET

MADRID, 18 Ene. (OTR/PRESS) -

La carta firmada al alimón entre Errejón y Carmena es un misil en toda regla a la línea de flotación de Podemos, Pablo Iglesias y Echenique. Y, al margen de dejar al descubierto la guerra de tendencias que enfrenta a Izquierda Unida y Podemos con el hasta ahora candidato oficial a la presidencia de la Comunidad de Madrid, demuestra el desánimo en la formación morada con las expectativas de voto en las próximas municipales y autonómicas tras el fiasco en Andalucía.

Carmena, la gran esperanza blanca de la izquierda alternativa en Madrid, fue insistentemente cortejada por Pablo Iglesias e incluso por Pedro Sánchez. Pero, después de lidiar en el Ayuntamiento de la capital estos últimos cuatro años con variedad de tendencias y movimientos enfrentados entre ellos y díscolos con su autoridad como alcaldesa, ha desoído los cantos de sirena y se presenta con sus fieles y sus siglas.

Mal lo debe ver Iñigo Errejón para dejar el paraguas de Podemos y unirse a la plataforma Mas Madrid. O debe haber superado su nivel de cansancio ante la guerra intestina que le ha planteado Ramón Espinar desde que Pablo Iglesias lo nombró candidato a Madrid. La última batalla ha sido por el número dos de la lista a la Comunidad. Pero, teniendo en cuenta que esta guerra se prolonga desde el congreso de Vistalegre II, es de suponer que se busca rédito electoral con la suma de los nombre de Carmena y Errejón. En la carta, firmada de forma conjunta, y en la que anuncian su "matrimonio" recuerdan la necesidad de sacar de la Puerta del Sol a un PP manchado por escandalosos casos de corrupción y después de que Teresa Rodríguez no consiguiera en Andalucía repescar ningún voto de los que ha perdido el PSOE ni movilizar a los que se han quedado en su casa.

Errejón es un buen candidato y ahora mismo representa esa línea de recentralización a la que se ha apuntado el propio Pablo Iglesias, ante la falta de resultados de su intento de asaltar los cielos. El líder de Podemos, de baja por paternidad, debe vivir enganchado al teléfono móvil tratando de recomponer el roto en la candidatura de Madrid. Por las luchas intestinas han perdido dos caras muy conocidas como son Lorena Ruiz Huertas e Iñigo Errejón.

La estrategia de divide y vencerás se ha quedado obsoleta en el siglo de la comunicación vertiginosa y las redes sociales. La izquierda populista debe aprender que consolidar una cara y un nombre en medio de la política espectáculo y las consignas efímeras, es un valor en alza que como las especies en peligro de extinción hay que cuidar.

OTR Press

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