Archivo - Gafas inteligentes de Meta - META. - Archivo
MADRID, 6 Mar. (Portaltic/EP) -
Una demanda colectiva acusa a Meta de engañar a los usuarios sobre la privacidad de las gafas inteligentes que fabrica con EssilorLuxottica, después de que una investigación de dos medios de comunicación suecos desvelara que los vídeos grabados con ellas eran revisaron por trabajadores de una empresas subcontratada en Kenia.
La demanda colectiva se ha presentado este miércoles en un tribunal federal de San Francisco (Estados Unidos), y en ella se dice que "busca responsabilizar a Meta por su publicidad engañosa y por no revelar la verdadera naturaleza de la vigilancia y su conexión con el proceso de recopilación de datos de IA de la empresa", según informan en Engadget y recoge Europa Press.
En sus políticas, Meta indica que el usuario está en control de sus datos, pero también matiza que las grabaciones de voz --necesarias para interactuar con el asistente-- se pueden guardar y utilizar para mejorar la IA u otros productos de compañía.
Y aunque no lo dice claramente, ello se extiende al uso de la IA multimodal, la que procesa de manera simultánea vídeo, audio e imágenes en funciones como la grabación -hay que pedirle a Meta AI que grabe y deje de hacerlo- y en 'Live AI', la función por la que la IA ve lo que ve el usuario para responder a las preguntas que le haga sobre el entorno en tiempo real. Esto último no se guarda en el dispositivo, sino en los servidores de Meta.
La demanda sigue a la reciente publicación de una investigación realizada por los periódicos suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten, que cuestiona la privacidad de las gafas inteligentes de Meta tras hablar con empleados de empresas subcontratadas por la firma tecnológica en Kenia.
Estos trabajadores, que se han mantenido en el anonimato para que evitar represalias, son anotadores de datos y entrenan la inteligencia artificial de manera manual, para que aprenda a reconocer e interpretar lo que rodea a las personas.
También revisan vídeos grabados por las propias gafas. En ellos, han visto a gente en el baño, desnudándose para cambiarse de ropa, teniendo relaciones sexuales y viendo pornografía. Se han adentrado en el hogar de las personas y en su día a día, donde incluso han podido ver el número de sus tarjetas bancarias.
Según ha compartido un portavoz de Meta con Engadget, la empresa tecnológica ha reconocido que, en algunos casos, los datos de sus gafas inteligentes pueden compartirse con contratistas humanos.
Según ha dicho el portavoz, "las gafas Ray-Ban Meta te permiten usar la IA sin usar las manos para responder preguntas sobre el mundo que te rodea. A menos que los usuarios decidan compartir el contenido multimedia capturado con Meta u otros, este permanece en su dispositivo. Cuando las personas comparten contenido con la IA de Meta, a veces recurrimos a contratistas para que revisen estos datos con el fin de mejorar la experiencia de los usuarios, como hacen muchas otras empresas. Tomamos medidas para filtrar estos datos y proteger la privacidad de las personas e impedir que se revise información que los identifique".
La demanda entiende que "el proceso de revisión humana no revelado hace que las características de privacidad de las gafas Meta AI sean considerablemente engañosas, transforma el producto de un dispositivo personal en un conducto de vigilancia y expone a los consumidores a riesgos irrazonables de daño a la dignidad, angustia emocional, acoso, extorsión, robo de identidad y daño a la reputación".