Actualizado 17/05/2016 14:37 CET

Obsolescencia reprogramable: la tecnología también se recicla

   MADRID, 17 May. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Reciclar es ayudar a mantener el medio ambiente lo mejor posible. Echar en un cubo los residuos orgánicos, en otro los envases, en un tercero el papel y, por último, en el cuarto el vidrio, hace que los desperdicios sean tratados de una manera más correcta y reutilizados. Y no solo eso, sino que los dispositivos tecnológicos también hay que reciclarlos.

Cada vez nos rodeamos de más tecnología. Si echas un vistazo a tu alrededor hora mismo, seguro que puedes ver, como poco, un teléfono móvil, pero si estás en casa puede que también tengas a tiro de vista un ordenador (o varios), un equipo de sonido o una televisión, por no hablar de que en cualquier parte podemos encontrarnos con tabletas, libros electrónicos, relojes inteligentes y un sinfín más de dispositivos.

Este tipo de aparatos, en general, nos hacen la vida más sencilla y/o amena hasta el punto de que se han convertido imprescindibles en la vida diaria. Pero hay un problema y es su obsolescencia, su capacidad para quedarse anticuados o inservibles cada poco tiempo, lo que nos obliga a deshacernos de ellos para poder reemplazarlos cuanto antes.

¿POR QUÉ HAY QUE RECICLAR?

Según un informe reciente del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PSUMA), en el mundo se originan entre 40 y 50 millones de toneladas de basura electrónica al año. Además, el volumen de la chatarra electrónica está creciendo entre un 16 y 28 por ciento cada cinco años, el triple que los desechos generados en los hogares.

En España, las familias consumen más de 550 millones de kilogramos al año en forma de productos eléctricos y electrónicos, según datos de la fundación para la recuperación y el reciclaje Ecolec. De esa cifra, deberían poder reciclarse más de 350 millones de kilos, pero los datos no se cumplen.

Si se une esta información a la ya conocida por todos sobre que los aparatos eléctricos y electrónicos son muy contaminantes – debido a que muchos contienen fósforo, mercurio, cadmio o bromo –, estamos delante de un problema bastante gordo para el medio ambiente. Tenemos mucha basura a la que hay que dar algún tipo de salida más sostenible.

El reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) implica justamente eso, poner una solución al problema. Si, por ejemplo, tiras un teléfono móvil que ya no usas a la basura normal de casa, estás juntando metales contaminantes, el plástico de la carcasa, componentes de cobre, oro, aluminio o plata que puedan tener los cables del teléfono y baterías de litio, entre otras cosas, con residuos orgánicos. Error.

Reciclando, además de evitar parte de la contaminación porque los componentes se utilizan para otros fines, se ahorra tener que fabricarlos de nuevo, lo cual también es de agradecer, sobretodo económicamente. Cuantos menos componentes químicos se manipulen para dar lugar a nuevos objetos, sea una pantalla, una batería o un cable, mejor para el medio ambiente – y también para los seres humanos que están en contacto con dichos elementos –.

¿DÓNDE Y CÓMO SE RECICLA?

Los RAEE no pueden tirarse a la basura de casa. Ni si quiera al contenedor amarillo. Y muchos menos al de vidrio o papel. Hay que llevarlos a un Punto Limpio.

Un Punto Limpio es aquel lugar de recogida de residuos de este tipo para su posterior reciclaje. En España los hay por todas partes, se trate de la capital o de una zona más pequeña, y se encargan de cumplir la normativa estatal aplicable al reciclaje de cada producto que está recogida en el Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, “sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos”, así como en el nuevo Real Decreto 110/20015, de 20 de febrero.

En estos espacios, a los que además sueles poder entrar con el coche por si tienes cosas muy pesadas como una lavadora o una nevera, hay cubículos organizados en los que se reciclan aparatos con una serie de componentes en común. Así, es mucho más sencillo luego para los trabajadores separar las partes del dispositivo y organizarlas para su posterior reutilización.

Además de los grandes espacios, también existen contenedores o puntos de recogida en multitud de centros comerciales y supermercados. En estos lugares lo habitual es que se recojan pilas y baterías por un lado, móviles por otro y, en cada vez más sitios, pequeños electrodomésticos como maquinillas eléctricas o videoconsolas.

Desde hace ya un tiempo, las tiendas de venta de electrónica y electrodomésticos (tanto físicas como virtuales) están obligadas a recoger los aparatos antiguos para reciclar cada vez que se va a comprar alguno nuevo de la misma categoría (aceptan reciclar un móvil si se compra un móvil, por ejemplo).

Cuando llevas tu aparato a reciclar, este se envía a las plantas de reciclaje para el proceso final. Aquí, se separar todos los componentes, con especial cuidado de separar aquello que sea contaminante para llevar a cabo un proceso de limpieza de los residuos más cuidadoso. El resto, las cosas de plástico, aluminio, cobre o vidrio que pueda tener el dispositivo electrónico, es lo que se procesa para dar lugar a nuevos productos. En torno al 70 por ciento de cada aparato se puede transformar en algo aprovechable o reutilizable.

¿ES NECESARIO SEPARAR LOS COMPONENTES DE LOS APARATOS?

En general, en el Punto Limpio vas a poder tirar desde un lavavajillas hasta el móvil más antiguo que tengas en el cajón sin necesidad de separar sus componentes, pero es cierto que si puedes liberar algunas cosas, viene mejor para facilitar el proceso y trabajo posterior.

En el caso del teléfono móvil o de una tableta, sus partes se pueden aprovechar hasta en el 92 por ciento de su totalidad. Aunque puedes tirarlos de una pieza y olvidarte del tema, intentaquitar la carcasa en la medida en que sea posible, ya que es un plástico y conviene tirarlo a parte; extrae la batería porque en muchas ocasiones se tiene que reciclar por separado por el peligro de los materiales tóxicos que la componen; si puedes quitar algún cable que veas de oro o cobre, mejor, y si, además, puedes separar la pantalla de todo lo demás, sería lo ideal.

Si decides llevar tu móvil a una de las zonas pequeñas habilitadas en centros comerciales, vas a tener que desvincular la batería para reciclarla por sí misma, pero el resto del terminal puedes dejarlo de una pieza.

Los ordenadores son algo más complejo. En el caso de las torres de sobremesa, deberías separar todo el hardware (tarjeta gráfica, placa base, disco duro) y quitar todos los cables que puedas, teniendo especial cuidado en ver si hay alguna pieza de hierro – de encontrarte con alguna, consulta a los encargados del Punto Limpio para ver cómo tienes que reciclarla –; muchosportátiles tienen elementos más complejos de separar, pero no olvides extraer la batería al igual que con los móviles.

En el caso de televisores y de las videoconsolas, puedes reciclarlos tal cual, ya que en las plantas de reciclaje van a poder extraer mejor los componentes que tú en casa.

OTROS ASPECTOS DEL RECICLAJE

Si el aparato del que te quieres deshacer está en buen estado, antes de llevarlo a un Punto Limpio puede ser buena idea que pruebes a dárselo o a vendérselo a alguien, así se reducen los residuos a reciclar y se hace un consumo más responsable de los RAEE.

Si tu dispositivo está roto, puedes llevarlo a sitios donde aún lo pueden utilizar, como son centros de estudios que lleven a cabo grados universitarios o módulos relacionados con la electrónica. Tu te quitas el aparato de encima sin que se vuelva totalmente inútil y ellos lo usan para sus prácticas en los estudios.

Las propias empresas fabricantes de los productos, en muchas ocasiones, tienen algún tipo de servicio para obtener de vuelta sus artículos. Cuando a ti no te sirva, puedes enviárselo (en general, sin coste alguno) y ellos reutilizan los componentes que puedan.

Si tienes más dudas sobre el reciclaje de los residuos eléctricos y electrónicos, o incluso de otras cosas relacionadas con esta práctica, puedes consultar esta página web de la Comunidad de Madrid donde viene información ampliada sobre qué reciclar y algunas dudas de interés general.