Actualizado 21/10/2016 11:47 CET

Netflix cumple un año en España: qué tiene esta plataforma para enganchar a la gente

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   MADRID, 20 Oct. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Llega el domingo y no sabes qué hacer. ¿La solución? Netflix. Estás enfermo y no hay manera de sacarte de la cama. Netflix. Tienes un día depresivo de mantita y helado. Netflix será tu mejor amigo. Para esto y todo lo demás, la respuesta es la misma: Netflix.

Netflix aterrizó en España el 20 de octubre de 2015 con una idea clara: arrasar entre los hogares nacionales que llevaban tiempo esperando su llegada. Pese a que se auguraba un éxito aplastante, el servicio en 'streaming' (retransmisión a través de Internet) contaba en aquel momento con un catálogo un tanto triste, ya que solo tenía un 20 por ciento del contenido que ofrecía en Estados Unidos. La cosa ha cambiado mucho desde entonces – aunque depende de los gustos de cada quien, claro –.

Son tres las tarifas que se pueden contratar dentro de este servicio. La primera, de 7,99 euros/mes, permite contratar el inicio de sesión en un dispositivo a la vez con definición estándar. La segunda, por 9,99 euros/mes, permite crear dos perfiles que pueden ver contenido a la vez en HD. La tercera y última, con un valor de 11,99 euros/mes, da la posibilidad de utilizar la cuenta en cuatro pantallas a la vez con una resolución en HD y Ultra HD. Todas ellas ofrecen acceso ilimitado al catálogo de Netflix en España y te puedes dar de baja cuando quieras.

 

   En lo que a dispositivos se refiere, Netflix es compatible con cualquier navegador – basta con iniciar sesión en la web para ver el contenido -, tiene aplicaciones para iOS y Android, al igual que para Xbox, PlayStation y Wii. Muchos modelos de Smart TV incorporan también una 'app' entre sus funciones, pero aquí depende del fabricante en cuestión. Se puede utilizar también conApple TV y Google Chromecast.

A grandes rasgos, el catálogo en 'streaming' es cada vez más amplio y sobre todo destaca por la cantidad de series y películas de producción propia que ha ido desarrollando e incorporando la compañía (Daredevil, Stranger Things, Narcos, Luke Cage). Se echan de menos ciertas películas y, sobre todo, que continúen con las series de las que solo tienen alguna temporada – al igual que introduzcan aquellas que ni están, como The Flash o Anatomía de Grey -, pero aún así hay donde elegir.

Netflix es esa plataforma que le viene a uno a la mente cada vez que se tiene un poco de tiempo libre y se quiere ver alguna película o serie. También es ideal para los días de invierno en los que solo apetece estar tirado en el sofá con una mantita y, por qué no, para procrastinar un (buen) rato.

   

PUNTOS FUERTES DE NETFLIX

   El primer detalle de lo grandioso que llega a ser este servicio se puede ver en el tema de las tarifas. En la segunda y tercera tarifa se pueden crear dos o cuatro perfiles, respectivamente, para ver el contenido a la vez sin necesidad de que uno ande cerrando sesión para que se conecte el otro.

¿Qué significa esto? Que si os juntáis entre dos y cuatro personas, podéis contratar una tarifa y compartir el gasto de la suscripción, haciendo que el servicio sea aún mucho más barato de lo que ya es – pagar 3 euros por cabeza por todo lo que ofrece es un chollo -. Seguramente esta opción esté más pensada para que una misma familia pueda ver diferente contenido en el hogar, pero es algo que está ahí y de lo que muchos nos aprovechamos.

Netflix es cómodo y sencillo de usar; quien diga lo contrario, miente. Eso de que con pocos clics o pocas búsquedas puedas ponerte a ver lo que quieres sin ningún problema es digno de admirar por cualquier usuario. A esto hay que sumarle que, en el caso de las series, los episodios se reproducen uno detrás de otro de manera automática, con lo que si te pones a ver algo, puedes tirarte todo el día sin necesidad de tocar el mando o el teclado y ratón si no quieres.

 

A esto hay que añadirle el hecho de que se puede ver en cualquier dispositivo prácticamente (salvo excepciones contadas) y que, si dejas una emisión a medio ver, puedes continuarla desde otra parte de manera directa, sin volver a buscar el capítulo ni avanzar en él hasta dar con el punto exacto. Netflix está hecho para la gente cómoda que no quiere comerse mucho la cabeza cuando va a ver cualquier cosa y para los 'seriéfilos' en toda regla, quienes nos podemos pasar el fin de semana entero poniéndonos al día con nuestro contenido favorito.

El poder ver cualquier cosa de su catálogo desde el sofá o la cama, desde el ordenador o el móvil, da muchas veces la vida, sobre todo en los momentos puntuales en los que solo se quiere desconectar sin complicaciones. El propio servicio te recomienda emisiones según tus gustos, te señala las tendencias actuales, te ordena todo por género y te va avisando por notificaciones cada vez que se añade algo nuevo que puede gustarte. Netflix es sinónimo de pasar un rato entretenido sin necesidad de pensar demasiado si no quieres.

   

   En resumidas cuentas, Netflix es barato, cómodo y accesible, todo lo que un servicio en 'streaming' debe ser. A la vista está que incluso está ayudando, en mayor o menor medida, a combatir la piratería: ¿para qué sufrir buscando un 'torrent' que sirva o esperando a que Pordede decida no caerse, si ya tienes todo lo que necesitas a golpe de clic, sin esperas y por un precio muy asequible para la mayor parte de los usuarios? Comodidad, amigos, comodidad.

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

   Sí, Netlifx es seguramente lo mejor que te haya pasado en mucho tiempo para ver películas y series y debes sentirte orgulloso por ello – más aún si has liado a alguno de tus amigos y estás pagando 3 euros por una cuenta compartida -, pero también tiene sus cosas.

Sin duda, el fallo principal es su catálogo. A pesar de que poco a poco van ampliando el contenido – sin ir más lejos, a principios de este mes de octubre se han añadido series como Perdidos (entera), Once Upon a Time (hasta la 5 temporada) o Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D (hasta la 2 temporada) -, sí que es verdad que se echan en falta cosas.

Por un lado tenemos el tema de las series. Muchas series típicas o muy conocidas (Glee, Veronica Mars o Los Simpsons, por ejemplo) ni siquiera están en la plataforma. Este tipo de cosas suele ser por problemas con las licencias, pero es algo frustrante para aquellos que buscan un contenido determinado.

   Por otro, las películas también tienen su aquel. Netflix intenta traer siempre películas de actualidad, que hace poco que han pasado por la gran pantalla, pero no siempre lo consigue. Además, loslargometrajes entran y salen de la plataforma como perro por su casa. Sin ir más lejos, en agosto En busca de la felicidad o Vampiro en Brooklyin desaparecieron del servicio; en octubre ha llegado Mascotas y I am the pretty thing that lives in the house.

Netflix llegó a España siendo toda una promesa y con toda la pinta de que se convertiría en un fenómenos de masas. Un año más tarde, la cosa pinta cada vez mejor, aunque todavía le queda camino por recorrer. De momento, como entretenimiento cómodo y asequible no tiene muchos rivales.

Nosotros casi que dejamos eso de apuntarnos al gimnasio para otro momento, que ya se han pasado los 15 segundos entre capítulo y capítulo y hay que terminar pronto la última temporada de Narcos.