No solo contaminan los coches, también los equipos de climatización: directivas, innovaciones y alternativas

Actualizado 03/05/2017 9:32:25 CET

   MADRID, 3 May. (Portaltic/EP) -

La contaminación en las grandes ciudades es un tema que preocupa a los ayuntamientos y también a sus habitantes, que cada vez respiran más aire con alta concentración de dióxido de nitrógeno (NO2). Es por esto que las autoridades locales de algunas ciudades como Madrid o Barcelona han puesto en marcha desde hace ya algún tiempo medidas anticontaminación para disminuir los niveles de NO2 en el aire.

A partir de 2020 en la ciudad condal no podrán seguir circulando los vehículos más contaminantes, y ya desde abril del 2017 los coches de gasolina matriculados antes del 2000 y los diésel con más de diez años de antigüedad tendrán prohibido entrar y moverse por la ciudad cuando se detecten niveles elevados de contaminación.

En Madrid, otra ciudad con graves problemas de contaminación, también se han propuesto reducir un 50 por ciento las emisiones provocadas por la movilidad para el 2030. Actualmente, cuando se producen episodios de contaminación se aplican otras medidas, como la limitación a 70km/h por la M30, la prohibición de aparcar en el centro de Madrid e incluso la restricción de la circulación a la mitad de los vehículos si se activa el escenario 3 del protocolo -en función de que la matrícula sea par o impar-. Estas medidas se aplican también en otras ciudades europeas, como París o Roma, y fuera de Europa, en Bogotá o México D.F.

Pero aparte de los vehículos, existen también otras máquinas que emiten grandes dosis de dióxido de nitrógeno. En Portaltic nos hemos preocupado por los equipos de climatización y nos han surgido ciertas dudas: ¿Cuánto contaminan? ¿Existen medidas anticontaminación que se apliquen a estos aparatos? ¿En qué situación está España? ¿Se ha planteado prohibir en unos años los equipos para el hogar que no cumplan con determinados estándares medioambientales? ¿Qué alternativas hay? Para aclarar todos estos interrogantes, hemos hablado con el director general de Bosch Termotecnia en España y Portugal, José Ignacio Mestre.

SITUACIÓN EN ESPAÑA

Del mismo modo que sabemos que los vehículos contaminan, también debemos ser conscientes de que el aire acondicionado, por ejemplo, perjudica el medio ambiente, al mismo tiempo que consume mucha energía eléctrica, lo que provoca que se emita más CO2 a la atmósfera y se agrave el calentamiento global. Un estudio de Ecologistas en Acción realizado en 2011 demostró que el uso sistemático de los climatizadores aumenta la temperatura en 1,5º o 2º en verano en una ciudad como Madrid.

Actualmente, España está aplicando las Directivas de Ecodiseño (ErP) y de Etiquetado Energético (ELD) desde que entraron en vigor el 26 de septiembre de 2015 -como hacen todos los países miembros de la Unión Europea-. Lo que pretende la UE con estas directivas es cumplir el llamado objetivo 20:20:20 para 2020: reducir en un 20 por ciento las emisiones de dióxido de carbono, aumentar en un 20 por ciento el uso de energías renovables, y aumentar un 20 por ciento la eficiencia energética.

La Directiva ErP exige que todos los apartados que generan calor (tanto los de calefacción como aires acondicionados) deben cumplir determinados requisitos de eficiencia energética, por lo que a los fabricantes no les ha quedado más remedio que innovar y adaptarse. En España es “cada vez más usual que se implementen soluciones inteligentes en los hogares o en diversos establecimientos, como hoteles, hospitales, oficinas, etc. y, pensando en ello, Bosch Termotecnia ofrece soluciones innovadoras y conectadas con las que se sitúa a la vanguardia”, afirma el director general de Bosch Termotecnia en España y Portugal.

De acuerdo con José Ignacio Mestre, la Directiva ErP “supone la demanda más exigente que se ha producido en la Unión Europea en el ámbito de la calefacción y agua caliente sanitaria. Busca llevar al mercado generadores con mayor rendimiento y eficiencia, menos contaminantes y ruidosos, que además permiten calcular la eficiencia energética de los sistemas”.

Además, “la Directiva ELD supone el desarrollo de un sistema de etiquetado de clasificación energética ya utilizado en otras áreas de negocio como los electrodomésticos y sirve para ayudar a los ciudadanos a identificar los equipos, poder compararlos de una manera sencilla e intuitiva y decidir cuáles se adaptan mejor a sus necesidades”.

Pero, aparte de estas Directivas, España aplica también el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), que establece las condiciones que deben cumplir las instalaciones destinadas a atender la demanda de bienestar térmico e higiene a través de las instalaciones de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria, de forma que se consiga un uso racional de la energía. Entre sus exigencias está el mejor aislamiento en los equipos y conducciones de los fluidos térmicos o la incorporación de subsistemas de recuperación de energía incrementan los requisitos que se aplican.

¿SE HA PROHIBIDO USAR CIERTOS EQUIPOS?

Actualmente “no existe una prohibición de uso como tal”, nos cuenta Mestre. Como mencionábamos, los nuevos equipos generadores de calor como calentadores, calderas, acumuladores, sistemas de calefacción y termos eléctricos, entre otros, deben cumplir con las Directivas de Ecodiseño (ErP) y de Etiquetado Energético (ELD). Estas son las que obligan a cumplir ciertos requerimientos en materia de niveles mínimos de eficiencia energética, ruido y emisiones máximas de NOx, pero, por el momento, no se ha prohibido utilizar ningún equipo.

El usuario poseedor de un equipo que no cumpla la ErP puede seguir con él sin fecha límite. Es de obligado cumplimiento en caso de reposición o nueva edificación. En cualquier caso, siempre es recomendable sustituir un equipo por otro de mejores prestaciones que proporcione un mayor ahorro y una menor cantidad de emisiones”.

INNOVACIONES EXIGIDAS POR LAS DIRECTIVAS EUROPEAS

Los reglamentos exigen mejoras progresivas hasta el año 2019 en términos de eficiencia, como son las reducciones de emisiones de CO2, NOx y ruido o la mejora de eficiencia en las soluciones. José Ignacio Mestre asegura que “Bosch Termotecnia dispone de una amplia gama de calderas murales de condensación adaptadas a la ErP que se caracterizan por su innovación, por su tecnología avanzada. Esta gama es compatible con sistemas solares y cuenta con hasta un 94 por ciento de rendimiento, permitiéndole alcanzar una clasificación A+ en combinación con controladores de la marca”.

SOLUCIONES IT DE BOSH

El Grupo Bosh invierte cada año en I+D unos 6.400 millones y uno de sus principales objetivos es el ahorro de energía. Ejemplo de este esfuerzo es el termostato inteligente Junkers Easy Control CT 100, que permite controlar a distancia a través de smartphones o tabletas la calefacción y el agua caliente en los hogares. “Su uso posibilita optimizar el consumo de energía, obtener ahorros económicos en la factura y aumentar la eficiencia de la instalación hasta un 4 por ciento, alcanzando una clasificación energética de A+ en calefacción en combinación con calderas Junkers”, asegura el director general de Bosch Termotecnia en España y Portugal.

Otra de las soluciones eficientes de Junkers es su calentador termostático HydroCompact 6000i. Los usuarios pueden usar este producto mediante un cuadro de mandos con Capacitive Touch, un display digital táctil. “Gracias a su control a través de una 'app' en dispositivos móviles, el calentador permite controlar la temperatura, economizar en gas, aumentar el ahorro energético y ahorrar hasta 60 litros de agua al día frente a calentadores convencionales”.

ALTERNATIVAS A LOS EQUIPOS DE CLIMATIZACIÓN

Pero hay vida más allá de los equipos de climatización. Hay alternativas que podrían ayudar a disminuir la contaminación de forma drástica. Apostar por la construcción de edificios que conservaran el calor en invierno y mantuvieran el fresco en verano; que convirtieran los rayos de sol en energía verde, en definitiva, apostar por las construcciones bioclimáticas en lugar de usar equipos de climatización podría suponer un gran avance en esta materia.

Obviamente, cada individuo también podría aportar su grano de arena con gestos tan sencillos como ventilarse con un abanico, abrir ventanas, cerrar contraventanas, desplegar toldos, persianas y cortinas y beber mucho líquido.