MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, presidió hoy en el Patio de Armas de su Departamento el homenaje a las personas que perdieron su vida o resultaron heridas durante el cumplimiento del servicio militar obligatorio, un sencillo acto de conmemoración que congregó a medio centenar de familiares y allegados de los difuntos.
Acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general de Ejército Félix Sanz, y los jefes del Estado Mayor del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire, general de Ejército Carlos Villar Turrau y general del Aire Francisco José García de la Vega, el titular de Defensa se comprometió a escuchar y estudiar las reclamaciones que le planteen los familiares de los militares de reemplazo fallecidos y heridos, con quienes conversó por espacio de 30 minutos.
Según explicó uno de los familiares de este colectivo, Alonso se comprometió a hacer "todo lo que esté en su mano" por el reconocimiento de los caídos cuando cumplían el servicio militar. Las estimaciones oficiales sitúan el número de fallecidos en la 'mili' desde 1978 en unas 1.900 personas, sin que exista una cifra oficial sobre el total de heridos.
La parada militar se inició en torno a las 12.00 horas con los protocolarios honores de ordenanza por parte de una compañía en representación de los Ejércitos de Tierra y del Aire, la Armada y la Guardia Civil. El ministro pasó entonces revista a las tropas y la banda de música interpretó el himno nacional.
En su discurso, Alonso hizo hincapié en que este homenaje supone "un acto de respeto y solidaridad", "una muestra de gratitud" a quienes perdieron la vida tras ser llamados a filas para servir a la patria. "Se lo debíamos desde hace tiempo", afirmó Alonso, antes de subrayar que la placa que conmemorará a los caídos en el servicio militar servirá para recordarles y rendirles tributo en cada ceremonia que tenga lugar en el Patio de Armas del Ministerio.
Tras las palabras de Alonso, se leyó una oración por los fallecidos y dos infantes de Marina colocaron una corona de laureles sobre la placa conmemorativa, que recuerda que quienes murieron cumpliendo la 'mili' desarrollaban "una prestación personal fundamental de los españoles a la defensa nacional". Finalmente, la sección de gastadores disparó las salvas de honor, poniendo punto final al homenaje.
Además del medio centenar de familiares y allegados de los fallecidos, el acto congregó a altos cargos ministeriales como el secretario de Estado, Francisco Pardo, el secretario general de Política de Defensa, almirante Francisco Torrente, el director general de la Guardia Civil, Joan Mesquida, y el director general de Política de Defensa, general de División Benito Federico Raggio.