Publicado 21/04/2021 18:40CET

Más de la mitad de los consumidores globales no tiene claro qué marcas son éticas y sostenibles, según un estudio

El Consorcio Provincial de Residuos de Palencia ha recogido 305 toneladas de residuos plásticos de uso agropecuario en los primeros nueve meses de funcionamiento
El Consorcio Provincial de Residuos de Palencia ha recogido 305 toneladas de residuos plásticos de uso agropecuario en los primeros nueve meses de funcionamiento - DIPUTACIÓN PALENCIA

MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de la mitad de los consumidores globales (59%) no tiene claro qué marcas son éticas y sostenibles y cuáles no, según las conclusiones del último estudio elaborado por Accenture sobre comportamientos de los consumidores a raíz de la COVID-19.

La investigación analiza los cambios en las actitudes, comportamientos y hábitos de los consumidores de todo el mundo a raíz de la pandemia, a través de oleadas que se realizaron del 28 de noviembre al 10 de diciembre de 2020 y del 25 de febrero al 5 de marzo de 2021 a 12.487 y 9.653 consumidores respectivamente, en 19 países.

Hecho público con motivo del Día Mundial de la Tierra que se celebra el 22 de abril, el informe apunta que el 75% de los encuestados apoyaría un estándar de etiquetado obligatorio pero simple, por ejemplo, un semáforo, para indicar cuán sostenible es un producto.

En este sentido, dos tercios (66%) de los consumidores creen que los gobiernos deberían introducir medidas para promover el "consumo consciente", como el ya existente respecto al cobro de bolsas de plástico.

Además, el 74% piensa que las marcas de consumo deberían hacer más para facilitar un consumo más consciente y el 44% de los consumidores admite que no comprende bien qué artículos puede y cuáles no puede reciclar.

"La pandemia está haciendo que los consumidores piensen más en el impacto que sus decisiones de compra suponen para el medio ambiente y la sociedad en general", según Oliver Wright, senior managing director de Consumer Goods de Accenture.

Oliver Wright sostiene que "el interés de los consumidores en la procedencia de los ingredientes y las materias primas, las condiciones laborales, el impacto ambiental de los productos terminados y el empaquetado, exige que las empresas sean ágiles y ofrezcan una cartera de productos y servicios que coincida con los patrones de compra cambiantes".

Por otro lado, la investigación pone de relieve que, en abril de 2020, el 67% de los consumidores dijeron que se estaban esforzando más en limitar el desperdicio de alimentos y probablemente continuarían haciéndolo en el futuro. Esta cifra en diciembre de 2020 se situaba en el 75%.

También en abril de 2020, el 57% de los encuestados señalaron que estaban realizando compras siendo más conscientes por la salud, cifra que aumentó al 66% cuando se les realizó la consulta en diciembre de 2020. Además, el 45% de los consumidores afirmaron que estaban tomando decisiones más sostenibles al comprar y probablemente continuarían haciéndolo. En diciembre de 2020, esta cifra se elevó al 64%

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