SEVILLA 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universidad Pablo de Olavide revela que sólo un 20,86 por ciento de los costaleros sevillanos, es decir realiza un entrenamiento físico apropiado al margen de los ensayos, según se desprende de la tesis 'La actividad física del costalero sevillano. Hábitos y costumbres', realizada por el profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UPO Juan Gavala González, que ha obtenido Sobresaliente Cum Laude por Unanimidad.
No obstante, el 63,1 por ciento de los costaleros afirma hacer una preparación física general, entendida por la mayoría como practicar deporte, andar o correr, esto es, una práctica deportiva habitual, informó la UPO en un comunicado.
Además, el estudio, realizado sobre un universo de 1.400 costaleros sevillanos, desvela que poco más de la mitad realiza un calentamiento, aunque es mayor el número de los que piensan que el calentamiento es muy importante a la hora de preparar el cuerpo para el esfuerzo posterior y prevenir lesiones.
Tal y como explica el investigador, "dichas afirmaciones contrastan con la bibliografía existente y nuestra propia observación, que nos demuestra que la cantidad de los que realmente llevan a cabo un calentamiento son una minoría". Con respecto a la realización de estiramientos tras el ensayo, siete de cada diez declara no realizar ninguno.
El propósito de este estudio es dar a conocer la figura del costalero visto desde las Ciencias del Deporte, no desde el punto de vista de lesiones, su sintomatología o cómo rehabilitarlas, sino "conocer como es el perfil del costalero, cuáles son sus hábitos tanto durante todo el año como durante la Cuaresma y la Semana Santa, incidiendo de manera exhaustiva en conocer cuál es su preparación física para esta gran tarea sin la que la Semana Santa no sería la misma", indica el profesor.
El estudio finaliza con la propuesta de crear un Centro del Costalero, cuya labor sea aglutinar todas las investigaciones que desde los distintos ámbitos de la ciencia tengan por objeto esta figura de la Semana Santa. Además, en este centro podría ubicarse un centro de preparación física del costalero, dotándoles así de un espacio físico para posibilitarles la realización de entrenamiento supervisada por personal cualificado; y sensibilizar a este colectivo de la importancia de la realización de un pequeño calentamiento antes del esfuerzo así como unos estiramientos después del mismo.