BAEZA (JAÉN), 19 (EUROPA PRESS)
El musicólogo y profesor de la Universidad Ramon Llull de Barcelona Jaume Radigales Babí explicó hoy a los alumnos de un curso que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) organizó en Baeza (Jaén), por qué se puede considerar que la ópera es "cinematográfica" y el cine "operístico".
En declaraciones a Europa Press, Radigales indicó que aunque aparentemente son dos fenómenos distintos, cine y ópera comparten semejanzas "como la ilusión". Así, "mientras que la ilusión a través del cine llega al espectador porque percibe las imágenes fijas como si estuviesen en movimiento", en la ópera, "esa ilusión se crea por "la emoción que produce la música", según expresó.
Además, el profesor dijo que la ópera siempre tuvo un peso específico en el cine mudo, pues "siempre tuvo música aunque fuera mudo", bien a través de introducir fragmentos operísticos o incluso en directo, "cuando alguien cantaba o se ponía un gramófono".
Los ejemplos en este campo "son muchos", según Radigales, pues toda la banda sonora de la película 'Hechizo de Luna', se reconstruyó a partir de una obra operística, igual que la ópera 'El Barbero de Sevilla, de Rossini' se utilizó "para muchas adaptaciones cinematográficas", incluso la 'Warner Bross' hizo una versión en la cual aparece 'Bugs Bunny' actuando en dicha ópera.
No obstante, Radigales aclaró que también la creación operística contemporánea "empieza a utilizar bandas sonoras para crear óperas", como se hizo con 'Ocho y medio', de Fellini, y al igual que en el siglo XIX se utilizó literatura como la de Shakespeare.
Por otro lado, criticó que se siga contemplando la ópera como un fenómenos "elitista", porque lo que hace a algo elitista "es su uso". En este sentido, el musicólogo expuso que se habla de cine de masas "para referirse al hollywoodiense", pero que, el francés que surgió en los años 50 "era un arte elitista", al igual que las reflexiones de algunas películas de Chaplin.
Por lo tanto, el problema es que normalmente "se hace un uso elitista de la ópera", a lo que contribuyó que la misma prácticamente "haya desaparecido" de los medios de comunicación de masas, sobre todo de la televisión. "Realmente no es difícil entrar en el mundo de la ópera --añadió-- porque emociona aunque no se entienda", pero es imprescindible vender bien un producto para que guste, hacer buenos programas".