BARCELONA 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los tres estudiantes juzgados hoy en la Ciudad Judicial de Barcelona por los altercados ocurridos el 18 de marzo tras el desalojo de la Universitat de Barcelona (UB), negaron haber arrojado sillas y haberse resistido a su detención.
En los tres juicios --el cuarto se suspendió por incomparecencia de uno de los mossos-- los agentes implicados aseguraron haber visto como los estudiantes arrojaban una silla contra ellos y que, al ser detenidos más tarde, ofrecieron resistencia.
Los tres jóvenes están acusados de una falta de desobediencia a la autoridad --por la que el Fiscal pide una multa de 80 euros-- y dos de ellos por una falta de lesiones al haber arrojado una silla a los mossos, por la que se enfrentan a una multa de 160 euros más.
Los jóvenes aseguraron que no arrojaron ninguna silla, sino que corrían para escapar de la carga policial. Denuncian que fueron detenidos de repente, sin motivo y que no opusieron ninguna resistencia, ni agredieron a los agentes. El abogado de los estudiantes, Jaume Asens, aportó un video como prueba en el que puede observarse el momento de la detención de los acusados.
Unos 40 estudiantes, compañeros de los detenidos, se manifestaron ante la Ciudad Judicial para protestar por el juicio. Durante la concentración, y después de realizar una 'performance' cómica sobre lo sucedido, los jóvenes intentaron entrar en el edificio provocando unos momentos de tensión con el personal de seguridad. Finalmente, fueron pasando uno a uno por los detectores de metales.
Los juicios se celebraron bajo fuertes medidas de seguridad por miedo a que los 30 estudiantes que esperaban dentro del recinto quisieran entrar de golpe en la sala. Uno de los jóvenes del grupo fue expulsado de la sala por utilizar una grabadora, que fue confiscada hasta que la juez comprobó que se había borrado la grabación.