CAMARGO, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Camargo ha recibido un total de 20 propuestas de empresas que optan a ejecutar las obras del pabellón polideportivo del colegio Juan de Herrera, y otras 17 ofertas para el proyecto de la guardería municipal en Cros, según ha informado hoy la Concejalía de Obras y Proyectos, que dirige Carlos González.
Con la recepción de las ofertas arranca el proceso administrativo previo a la adjudicación de las obras, que en el caso del Pabellón Juan de Herrera cuentan con un presupuesto de 1,68 millones de euros y un plazo de ejecución de seis meses y medio, mientras que el proyecto de la guardería ha salido a concurso con un presupuesto de 448.000 euros y seis meses de plazo de ejecución.
Ambos proyectos, redactados por el arquitecto municipal, serán financiados a través del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local (Plan E), y las obras comenzarán en el mes de junio.
El Pabellón Juan de Herrera se construirá en la pista inferior del colegio y tendrá capacidad para albergar en sus gradas a 300 personas. Estará dotado con una pista polideportiva reglamentaria, de 40 por 20 metros, apta para la práctica de la totalidad de los deportes de sala, y contará con acceso desde el colegio y desde la calle, así como acceso adaptado para personas con movilidad reducida.
El pabellón contará con cinco salidas de emergencia. En la planta baja estará el control de accesos y administración, cuatro vestuarios de jugadores, dos grandes y otros dos más reducidos, dos vestuarios-despacho para árbitros, botiquín con salida directa de camilla a ambulancia, dos aseos de público, aseo adaptado para personas discapacitadas, vestuario de personal, cuarto de limpieza, almacén y cuarto de calderas y acumuladores de agua.
GUARDERÍA
Por otro lado, el Ayuntamiento reformará las naves de la antigua escuela taller de Cros y creará en una de ellas una guardería municipal para niños de 0 a 2 años. Estas naves, que en su origen fueron los talleres de la factoría Cros, están ubicadas entre las piscinas municipales y el antiguo botiquín de la fábrica, muy próximas al nuevo centro de salud y al recién rehabilitado edificio de oficinas de Cros. Las naves tienen una superficie de 620 metros cuadrados, de los que 240 serán ocupados por la nueva guardería y el resto para otros usos.
Las naves serán transformadas por completo, desaparecerán las cubiertas a dos aguas con forma de dientes de sierra y el nuevo edificio contará con un gran soportal, grandes ventanales para garantizar una buena iluminación, y un tratamiento más acorde con el entorno.
El acceso se cambiará de su ubicación actual, trasladándolo a la fachada suroeste. A través de él se pasará a un pequeño vestíbulo que comunica con un distribuidor, al que dan el despacho de las puericultoras, su aseo, el cuarto-almacén de cochecitos y dos salas para niños de 0-1 y 1-2 años, comunicadas entre sí. Entre ellas se proyectan los aseos de los niños, con la parte superior acristalada para permitir la observación de un aula desde la otra y el área de aseos. Cada una de las salas dispondrá de un área de descanso y reposo y próximo a la sala de 0-1 años se ubicará una sala de lactancia y un aseo para padres, según consta en el proyecto.