Archivo - Imagen de una estudiante, sentada frente al ordenador - UMU - Archivo
MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
Más del 92,74% del alumnado afirma utilizar herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en el ámbito escolar mientras que el 86,23% de los docentes asegura haber utilizado alguna vez herramientas de IA en su labor educativa o conocer mínimamente sus posibilidades.
Así lo ha dado a conocer en rueda de prensa este miércoles STEs-Intersindical (STEs-I), que ha presentado los resultados de su macroestudio estatal sobre la irrupción de la IA en la educación, un trabajo que pone de manifiesto la rápida implantación de estas herramientas en el ámbito educativo y el creciente uso que hace de ellas el alumnado.
El estudio, realizado durante el mes de mayo de 2026 en colaboración con la Unió Sindical de Treballadors i Treballadores de l'Ensenyament de Catalunya USTEC-STEs IAC, se basa en 5.866 encuestas completas realizadas al profesorado y 1.054 al alumnado de enseñanzas no universitarias de todo el Estado (las 17 comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas).
La encuesta incluye etapas educativas que van desde Educación Primaria y ESO hasta Formación Profesional, ciclos formativos, escuelas para personas adultas, Escuelas Oficiales de Idiomas y enseñanzas artísticas.
El estudio también pone de manifiesto una percepción crítica sobre estas herramientas, ya que el 93,83 % del profesorado considera que la IA "no es totalmente fiable" y asegura no aceptar los resultados generados sin realizar previamente una revisión o análisis crítico.
No obstante, el 25,97% afirma utilizarlas frecuentemente para el conjunto de las labores docentes concretas entre las que destacan la generación de contenidos didácticos, el diseño de actividades, la creación de recursos multimedia, la generación de rúbricas, la adaptación de materiales para la inclusión educativa y el trabajo burocrático.
Respecto a los obstáculos para introducir la IA en la práctica docente, la principal barrera señalada por el profesorado es la sobrecarga laboral. El 33,09% de las respuestas apuntan a la falta de tiempo como principal impedimento, seguido de la falta de formación (32,87%) y de la falta de medios técnicos y recursos (21,11%).
Asimismo, el alumnado dedica, de media, 1 hora y 1 minuto diarios al uso de IA para tareas relacionadas con el aula. Entre los principales usos, se encuentra la realización de esquemas y resúmenes, la resolución de dudas mediante explicaciones personalizadas y la generación de trabajos de búsqueda de información. Además, el alumnado considera que la IA le sirve realmente para aprender y mejorar su rendimiento académico en el 64,71% de los casos.
El estudio añade que el alumnado reconoce utilizar la IA para fines privados durante 54 minutos al día, que se suman a las 3 horas y 3 minutos de dedicación diaria a las redes sociales. Se trata de un uso intensivo de las pantallas que puede repercutir en el rendimiento académico al afectar, en algunos casos, a la capacidad de atención, el procesamiento de la información, la memoria de trabajo, el control inhibitorio o la calidad del sueño, llegando incluso a la adicción en situaciones extremas.
En este sentido, la IA puede amplificar los efectos asociados al uso indiscriminado de las pantallas por parte del alumnado, añaden los autores de la investigación.
Precisamente, uno de los aspectos que más preocupa a STEs-I es el fenómeno conocido como "delegación cognitiva", es decir, la sustitución de procesos propios del aprendizaje (pensar, escribir, recordar o resolver) por respuestas generadas automáticamente por la IA. Al respecto, el alumnado reconoce aceptar sin revisión crítica los resultados generados por la IA en un 27,51% de las ocasiones y copiarlos directamente en las tareas entregadas.
Además, el 74,80% del profesorado considera que el alumnado ya utiliza IA en casa para realizar tareas y trabajos escolares o, al menos, tiene la percepción de que así es. En este contexto, el 44,64% del alumnado asegura que el profesorado prohíbe de forma expresa el uso de la IA para la realización de tareas, trabajos y producciones académicas.
"Existe ya evidencia científica que apunta a que el uso abusivo de la IA puede empeorar el aprendizaje, la memoria e incluso generar una atrofia o deuda cognitiva. No se trata de demonizar la herramienta, pero sí de actuar con prudencia y responsabilidad. En este sentido, deberíamos poner en cuarentena su uso en las aulas mientras no sepamos con certeza cómo afecta al aprendizaje y al desarrollo cognitivo del alumnado", ha explicado el coordinador del área de IA de STEs-I, Lorenzo Alberca García, en rueda de prensa.
SESGOS DE GÉNERO
El estudio refleja igualmente que el 60,21% del profesorado considera que la IA introduce sesgos de género, culturales, lingüísticos o socioeconómicos. Por otra parte, el 47,97% del profesorado considera que la IA podría contribuir a desburocratizar la labor docente y reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas.
Por ello, desde STEs-I apuntan a la necesidad de abrir un debate educativo y social sobre las implicaciones de la Inteligencia Artificial, así como de formar al alumnado y al profesorado sobre el funcionamiento, las limitaciones y los sesgos de estas herramientas.
No obstante, insisten en la necesidad de preservar la relación alumnado-profesorado, una relación "fundamentalmente emocional y no reemplazable por ninguna máquina o sistema".