MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la CEOE, Juan Rosell, se ha mostrado este martes partidario de que en el tema de las becas se hagan "trajes a medida" y no reglas "uniformes" para que no se queden fuera de las ayudas quienes realmente tienen aptitudes y las necesitan para sus estudios.
En rueda de prensa durante la presentación de su libro 'Reformas o declive', Rosell se ha referido a la polémica que ha generado que la nota de acceso a las becas sea de 6,5. "A mí me explicaron de pequeño que con un cinco se aprueba", ha respondido el dirigente empresarial al ser preguntado por esta cuestión.
Rosell ha indicado que todo el mundo quiere que den el mayor número de becas posibles, pero ha recordado que "nada es gratis" y que puede haber otras fórmulas para ayudar en los estudios, como los créditos blandos o créditos avalados con la renta futura.
El dirigente empresarial ha afirmado que a los estudiantes becados hay que exigirles "responsabilidad" y ha sugerido que pueda establecerse una especie de comité de evaluación para hacer "segundas lecturas" sobre la situación de quienes se quedan fuera de las becas, estudiando casos concretos.
"LA SANIDAD PRIVADA ES MÁS BARATA"
Por otro lado, preguntado por si es partidario de la sanidad pública o privada, Rosell ha asegurado que "le da igual una que otra" y que lo importante es que "sea buena".
Eso sí, ha hecho hincapié en que en España hay muchas personas que apuestan por la sanidad privada, como los funcionarios, que lo hacen en un 85% de los casos.
Según Rosell, los estudios que se han realizado al respecto reflejan que la sanidad privada es más barata que la pública, si bien ha reconocido que la pública funciona "muy bien", con muchísimos profesionales haciendo "más horas de las que deben".
En cualquier caso, ya sea sanidad o educación, Rosell ha señalado que lo que hay que hacer es evaluar las cosas, ver qué se hace en otros países y cuánto cuesta, porque la respuesta a estos interrogantes permitirá tomar las mejores decisiones.
Lo mismo, ha dicho, puede aplicarse a las televisiones públicas, donde hay que analizar qué costes se pueden soportar y cuáles no.
En su libro, Rosell se refiere a las televisiones públicas en los siguientes términos: "Parece un contrasentido seguir apostando por ellas cuando las privadas, con menos coste y gestión, dan mayor satisfacción a los ciudadanos", subraya.