Actualizado 15/06/2012 14:21 CET

Doce millones de hectáreas se pierden cada año a causa de la desertificación

Sequía en China
SHENG LI / REUTERS

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un total de 12 millones de hectáreas se pierden cada año a causa de la desertificación, según datos recogidos por la ONG World Vision con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía, que tiene lugar este domingo, con el objetivo de "sensibilizar a la población de las terribles consecuencias de esta amenaza".

La ONG ha advertido de que se trata de un mal que afecta a más de 110 países en el mundo y que "afecta significativamente a los países más desfavorecidos de África, donde dos tercios del continente es desierto o zona árida, y en zonas de América Latina especialmente áridas como el Chaco Boliviano".

"Mientras la desertificación cuesta a la economía mundial unos 42 billones de dólares cada año, el coste humano es incalculable", ha apostillado. Así, unos 135 millones de personas --el equivalente a la población total de Francia y Alemania-- se encuentran en peligro de ser desplazadas.

Organizaciones de desarrollo como Word Vision estiman que por cada dólar invertido en la lucha contra la degradación de la tierra y desertificación se podrían generar unos tres dólares de beneficios económicos, lo que "ayudaría a luchar contra la pobreza entre los millones de personas que viven en éstas frágiles tierras", ha añadido.

Asimismo, World Vision recuerda que "esta amenaza afecta a países desarrollados, como es el caso de España --el más afectado de Europa--. Por ello, apuesta por la sensibilización de la población, desde niños, con "proyectos para informar y concienciar sobre las consecuencias de la desertificación y plantear soluciones a los efectos de la sequía".

Además de esta labor formativa y de sensibilización, World Vision tiene en marcha varios proyectos de desarrollo en las zonas más afectadas de África y América Latina que se concretan en la reforestación de bosques; el fomento de cultivos con riego más eficiente, como sistemas de micro riego; el uso de insecticidas y abonos orgánicos; el fomento de cultivos menos intensivos en agua; depósitos de agua comunitarios; sistemas familiares de recogida de agua de lluvia; canalizaciones de agua; y el uso de estufas solares.