Actualizado 01/08/2011 20:31

Expertos esperan que en agosto tampoco haya muchos incenidos

Incendio De La Sierra De Irta
CONSORCIO DE BOMBEROS

MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

Expertos en bosques y montes prevén que la tendencia de menos incendios en julio de 2011 (1.326 hasta el día 24) con respecto al mismo mes de 2010 (1.562 en todo el mes) debido a las lluvias y a la ausencia de altas temperaturas prolongadas y olas de calor continúe durante el presente mes de agosto ya que, según las predicciones, "parece que se va a seguir así, sin una gran ola de calor".

Así, el director técnico del Colegio de Ingenieros de Montes (CIM), Jesús González-Capitán, ha comentado a Europa Press que la meteorología ha sido "bastante benévola este año y no ha habido notables olas de calor, como ha pasado en años anteriores". Asimismo, ha señalado que "en principio, las predicciones señalan que en agosto no va a haber una gran ola de calor".

Con él coincide el vicepresidente de la Sociedad Española de las Ciencias Forestales (SECF), Rafael Serrada, que ha añadido que la sequedad de la vegetación es uno de los factores "que más influye en el desarrollo de los incendios". Sin embargo, como ha argumentado Serrada, este desarrollo no se ha producido "porque no se ha padecido sequedad debido a las lluvias que han caído hasta bien avanzada la primavera, incluso en verano". Igualmente, ha comentado que las rachas de viento "no han sido extremadamente fuertes".

También ha dicho que "lo más temible es que se den las circunstancias para que se produzcan los llamados grandes incendios, de superficies de más de 500 hectáreas, y que se producen por la conjunción de unas condiciones meteorológicas muy duras". "Es la famosa regla 30-30-30: humedad relativa por debajo del 30 por ciento, cosa que no se ha producido; temperaturas superiores a los 30 grados centígrados, que no se han producido de forma persistente; y vientos de velocidades superiores a los 30 kilómetros por hora. Como ha faltado una de esas en algún momento, no ha habido grandes incendios", ha concretado.

Además, González-Capitán ha mencionado la cifra de superficie arbolada arrasada por las llamas en julio de 2011 es la mitad que la media del decenio. En este sentido, los datos del MARM señalan que han ardido 1.109 hectáreas de este tipo de superficie del 1 al 24 de julio. González-Capitán también ha insistido en que "un incendio no se produce si una persona no prende fuego y que, en principio, la ciudadanía se está comportando bastante bien y que se respetan más las masas forestales". "Pero todavía falta mucho por hacer. Necesitamos que los montes en sí tengan un valor", ha defendido.

Por otro lado, González-Capitán ha defendido que si los montes tienen valor, los incendios tenderán a disminuir "drásticamente porque se cuidará más lo que supone un beneficio". "La prevención ni siquiera haría falta si se le da un valor al monte y si no se le da valor habrá que invertir más dinero para cuidarlos", ha relatado. Por su parte, Serrada ha señalado que los medios para apagar los incendios "son eficaces" y que esta eficacia ha aumentado "debido a que la virulencia de los siniestros no ha sido alta".

24,1% MÁS DE SUPERFICIE ARRASADA EN 2011 QUE EN 2010

Según los datos del MARM, a los que ha tenido acceso Europa Press, el fuego ha arrasado un total de 29.172,36 hectáreas del 1 de enero al 24 de julio de 2011, lo que supone un 24,1 por ciento más que en el mismo periodo de 2010, cuando arrasó 22.553,72 hectáreas. Sin embargo, esta cifra es un 58,06 por ciento menor que la media de la década, ya que en los últimos diez años las llamas han arrasado 46.965,60 hectáreas.

Asimismo, ha aumentado el porcentaje de superficie nacional afectada por las llamas, ya que se ha pasado de un 0,082 por ciento en 2010 a un 0,107 en 2011 --un 23,4 por ciento más--, aunque el dato es un 15,88 por ciento menor que el de la media de la década --0,107 por ciento--. Igualmente, el número total de siniestros ha aumentado, al pasar de 7.218 el año pasado a 7.886 este año --un 8,5 por ciento más--. Pero el dato es un 22,2 por ciento más bajo si se compara con el de la media del decenio, que es de 9.637 hectáreas.

En lo referido a los conatos --menos de una hectárea--, en lo que se lleva de 2011 ha habido un total de 5.181, frente a los 3.609 del año pasado --un 31,35 por ciento más--, aunque la media de la década es de 9.367, por lo que en 2011 ha habido un 86 por ciento menos. En cuanto al número total de incendios --más de una hectárea--, la cifra de 2.705 siniestros es un 33,41 por ciento menor que el dato del 2010 (3.609) y un 42,21 por ciento más baja que la media del decenio (3.847).

Además, en este periodo de 2011 ha habido tres grandes incendios --más de 500 hectáreas-- frente a los dos de 2010, aunque han descendido estos siniestros en comparación con la media del decenio, que es de ocho grandes incendios. Por tipos de superficies, las llamas han arrasado un 60,83 por ciento más de arbolada que en 2010 --7.317,22 hectáreas, frente a 2.866,09--, aunque es un 67,80 por ciento inferior a la media de los últimos diez años (12.278,53 hectáreas).

Por otro lado, un total de 20.573,32 hectáreas de superficie de matorral y monte abierto han sido pasto de las llamas en lo que va de año, un 31,22 por ciento más que en 2010, cuando el dato fue de 16.414,38 hectáreas, pero un 32,78 por ciento menos que la media del deceno, que alcanza las 27.318,51 hectáreas. En lo referido a las hectáreas de pastos y dehesas, en 2011 ha ardido un 79,66 por ciento menos que el año pasado --1.821,82 frente a 3.273,35-- y cuatro veces menos que la media de la década --1.821,82 frente a 7.638,56--.

Finalmente, según los datos del MARM, la zona del noroeste --que comprende Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, León y Zamora-- es la más afectada por las llamas tanto en lo que se refiere a la superficie forestal (69,13 por ciento) y a la superficie arbolada (55,27 por ciento), como en número de siniestros (60,54 por ciento). Por el contrario, Canarias es la zona menos afectada de todas.