La Rebelión Científica, perpleja por la lentitud del Gobierno de responder a su protesta ante el Congreso del miércoles

Varios manifestantes son desalojados por la Policía, en una acción de desobediencia para pedir más ambición en la lucha contra el calentamiento, en La Puerta del Congreso de los Diputados, a 6 de abril de 2022, en Madrid (España). Esta protesta se ha suma
Varios manifestantes son desalojados por la Policía, en una acción de desobediencia para pedir más ambición en la lucha contra el calentamiento, en La Puerta del Congreso de los Diputados, a 6 de abril de 2022, en Madrid (España). Esta protesta se ha suma - Jesús Hellín - Europa Press
Publicado: viernes, 8 abril 2022 18:40

   MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Los activistas de 'Rebelión Científica' han manifestado su "extrañeza" y perplejidad por la lentitud del Gobierno en dar una respuesta a la acción de protesta en la que el pasado miércoles, 6 de abril, vandalizaron la fachada principal del Congreso de los Diputados, para protestar por la falta de acción climática y por la escasa ambición de la Ley de cambio climático.

   Así, destacan su extrañeza sobre que la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha desviado la atención de un mensaje "tan importante y vital" para la sociedad a la acción de lanzar pintura roja biodegradable sobre la fachada del Congreso de los Diputados.

   El colectivo está formado por científicos expertos en cambio climático en más de 25 países y esta semana de protestas, a raíz de la publicación del último informe del Grupo de Expertos de Cambio Climático de la ONU (IPCC) en el que urge a acelerar la acción contra el calentamiento global y a reducir emisiones en todos los sectores para evitar las peores consecuencias de esta emergencia.

   Este martes, en rueda de prensa, el científico del CSIC Fernando Valladares y la científica que forma parte del grupo de expertos del IPCC que ha redactado el nuevo informe del IPCC, junto con la catedrática de la Universidad de Aix Marsella, Agnès Delage y la astrofísica Elena González Egea explicaron claramente todos los detalles científicos que justifican y en ese contexto justificaron el "cambio de estrategia" de comunicación de la comunidad científica que lleva 30 años analizando datos y ofreciendo informes con directrices de actuación a los distintos Gobiernos.

   En ese sentido, justifican que se han visto obligados a llamar la atención de los medios de comunicación y de las instituciones públicas. "Estamos al límite de llegar al punto de no retorno, urge un cambio de rumbo que debe comenzar de inmediato", reclaman.

   No obstante, aseguran que esta acción es "solamente el comienzo" de movilizaciones que se están extendiendo por todas las universidades y todos los centros de investigación del territorio tanto nacional como internacional.

   En es sentido, avisan de que la situación actual es "lo suficientemente grave" para que se vean obligados a dejar sus puestos de trabajo hasta que el Gobierno de España cambie el rumbo y siga sus instrucciones, pues certifican con sus datos científicos que "no hay otra alternativa".

   En concreto, este sábado Rebelión Científica celebrará una asamblea popular en la Plaza de España de Madrid, a las 17.00 horas en la que expondrán los datos científicos que fundamentan las acciones del movimiento, se buscará generar debate sobre cómo abordar la crisis climática y se plantearán la desobediencia civil y la noviolencia como herramientas de cambio social. La asamblea contará con la presencia de científicos de renombre que han participado en anteriores acciones de la semana de rebelión.

   Con sus acciones de "desobediencia civil no violenta" han denunciado que los Gobiernos "no están siguiendo" las directrices de los científicos autores del IPCC y reclaman que es "muy necesario y urgente" realizar un cambio "inmediato" de políticas de gestión de la emergencia climática porque las trayectorias de la subida de temperatura son mucho peores de lo previsto por culpa de la mala gestión e inacción de los sucesivos gobiernos, que no están siguiendo las directrices del comité de expertos en Cambio Climático de Naciones Unidas.