Actualizado 13/03/2012 19:26 CET

30 años de cárcel para un marroquí por violar y matar a una mujer

VALENCIA, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un hombre a cumplir 30 años de prisión por violar y matar a golpes a una mujer en la localidad valenciana de Pedralba en mayo de 2009. El procesado, de nacionalidad marroquí, negó conocer o haber estado en casa de la víctima, pero pese a ello se hallaron restos de su semen y huellas en el lugar del crimen.

El incidente tuvo lugar en la madrugada del 22 al 23 de mayo, cuando el procesado se introdujo en la vivienda de la víctima o bien por la ventana, o bien por la puerta del garaje. Una vez en el interior, se dirigió hacia el dormitorio, donde estaba la mujer, ya con el pijama puesto.

Allí, el hombre, a quien también se le condena a pagar una indemnización de 120.000 euros a los herederos de la víctima, intentó inmovilizarla en la cama, pero la mujer se resistió como pudo, forcejeando y arañándole. Ante su actitud, éste comenzó a golpearla fuertemente en la cara y por diferentes partes de su cuerpo, hasta que consiguió arrancarle el pijama y la violó. Tras ello, la mujer intentó huir y llegó hasta el pasillo. En ese momento, el hombre, sin dejar de soltarla, siguió golpeándola bruscamente.

Finalmente, la mujer cayó exhausta al suelo, donde permaneció inmóvil. En ese instante, el procesado salió de la habitación y se fue de la casa a través de la puerta del garaje que comunicaba con un patio interior. La víctima falleció tiempo después sola, en su dormitorio, sin poder moverse como consecuencia de una insuficiencia respiratoria aguda por el traumatismo torácico con fractura costal bilateral. En enero de 2011, el hombre fue detenido por agentes de Policía de Torrepozuelo como sospechoso de otra violación con arma blanca.

El tribunal considera probado que el acusado entró por la ventana o por la puerta del garaje en la vivienda de la víctima, tal y como corroboraron en el juicio varios agentes de Policía Local y de Guardia Civil que realizaron la inspección ocular.

Asimismo, le imputa el delito de agresión sexual y de asesinato al encontrar semen suyo en la vagina de la víctima, y restos orgánicos y sangre en la puerta peatonal del garaje, en el interior de la puerta del armario, y en el pijama de la víctima.