Los acusados de la muerte de 25 inmigrantes niegan ser patrones de la patera

Actualizado 19/05/2010 1:23:02 CET

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 18 May. (EUROPA PRESS) -

Los tres hombres acusados de patronear desde Marruecos una patera que naufragó en la costa de Los Cocoteros, en Teguise (Lanzarote), el 15 de febrero de 2009 y en la que murieron 25 inmigrantes, de los que ocho eran menores, negaron ser los patrones de la misma aunque dos de ellos admitieron que viajaban en la embarcación.

En el juicio celebrado en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, la Fiscalía ha solicitado un total de 174 años de cárcel para Y.F., M.S.B. y B.J., para quienes el Ministerio Público pide 58 años de prisión para cada uno de ellos, acusados de presuntos delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y 25 homicidios imprudentes.

Sin embargo los abogados de la defensa, en los tres casos han pedido la libre absolución de los acusados al considerar que las pruebas que había contra los mismos no eran suficientes.

Respecto a los hechos, la Fiscalía precisó que sobre las 19.30 horas del 15 de febrero de 2009 fue avistada en la costa del municipio de Teguise, a pocos metros de la localidad de Los Cocoteros, una patera en la que se ha podido acreditar que viajaban 30 personas y en la que sobrevivieron seis inmigrantes, cinco de ellos rescatados por un surfista y los dos policías locales que fueron los primeros en ver la patera, así como en alertar al resto de servicios para el rescate de los inmigrantes que iban a bordo de la embarcación.

La embarcación había zarpado de las costas de Marruecos, en la madrugada del día 13 de febrero de 2009 desde algún punto cercano de la localidad de Guelmin. La patera era patroneada por los acusados Y.F. y S.M, ambos de nacionalidad marroquí y en situación irregular en España.

Según la Fiscalía, los dos tenían "la única intención de transportar clandestinamente y a cambio de dinero a personas de nacionalidad marroquí hasta las costas españolas infringiendo la legislación de extranjería relativa a la entada y establecimiento en España, valiéndose de sus conocimientos de navegación".

Además, el Ministerio Público indicó que existen pruebas de que Y.F. y S.M eran los patrones de la patera y en referencia a Y.F. apuntó que "no venía como un inmigrante más" sino como integrante de una mafia. Asimismo, indicó que los testigos han reconocido que Y.F. patroneaba la patera y entre esos testigos, agentes de la Policía Nacional, señalaron que había venido a España "más veces".

En el caso de S.M., dijo que existen pruebas incriminatorias de carácter testifical "contundentes" contra él porque los testigos han reconocido que le entregaban a S.M. el dinero para poder viajar en la patera. La cantidad que aportaban los inmigrantes para poder viajar rondaba entre los 500 y 1.000 euros.

B.J., "EL VERDADERO JEFE"

Respecto al tercer acusado, B.J. que admitió que lo detuvieron por ser el patrón de una patera que arribó a las costas canarias en junio de 2009, la Fiscalía señaló que los testigos reconocen que "es el verdadero jefe" aunque él no viajaba en la embarcación que naufragó sino que organizó este viaje desde Marruecos.

En relación a B.J y basándose en una de las declaraciones de un agente del Cuerpo Nacional de Policía, la Fiscalía indicó que B.J. ha viajado hasta en ocho ocasiones a España entre 2008 y 2009, y en este periodo en las embarcaciones en las que arribaba a las costas canarias había coincidido unas tres veces con S.M., y se caracterizaba por traer entre los inmigrantes a menores.

Por ello, el Ministerio Público insistió en que B.J. "no tiene ningún tipo de escrúpulos en subir" a la patera a cualquier persona, ya sea o no menor de edad.

Además, el policía nacional que declaró como testigo hoy destacó que desde que naufragara la patera en la que murieron los 25 inmigrantes, sólo han llegado dos con las mismas características, una de ellas la de junio de 2009 en la que se detuvo a B.J.

Asimismo, la Fiscalía consideró que los tres hombres deberían estar acusados por homicidios imprudentes porque "estaba en sus manos la vida de estas personas --que fallecieron-- y no hicieron nada".

De unos 30 pasajeros que iban en la patera había ocho menores, tales como una niña de ocho años, otro menor de 13 años, tres de 15 años y otros tres de 16 años.

Asimismo, uno de los supervivientes que testificaron como testigos en el juicio reconoció que B.J. era conocido en Marruecos como una persona que traía inmigrantes hasta España.

LA EMBARCACIÓN CHOCÓ CON UNA ROCA Y NAUFRAGÓ

Por su parte, dos de los acusados y que serían los presuntos patrones de la patera que naufragó, Y.F. y S.M., admitieron que la embarcación chocó contra una roca y comenzó a llenarse de agua, momento en los inmigrantes se tiraron a la mar, ya que la barca naufragó.

Este hecho hizo que fallecieran 25 personas, de las que 23 han sido identificadas y se comprobó que ocho de los cuerpos correspondían a los citados menores.

Todos los fallecimientos se produjeron por muertes violentas por causa de asfixia de sumersión en agua salada, siendo el mecanismo de la muerte anoxia de centros vitales, según los informes forenses.

Por todo ello la Fiscalía pide imponer a cada uno de los acusados la pena de ocho años de prisión por un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, así como dos años de cárcel por cada uno de los 25 homicidios imprudentes.

Además, en concepto de responsabilidad civil reclama que los procesados indemnicen solidariamente a los herederos legales de los fallecidos con 120.000 euros.

"ME ESTÁN LLEVANDO A LA MUERTE"

Por su parte, el acusado Y.F al término del juicio y tras reconocer que había viajado en la patera donde su tarea era achicar agua, y por ello no pagó nada para venir a España, se lamentó de que vivió pero ahora le están llevando a la muerte. "A mi me sacaron de la muerte y me están llevando a la muerte", dijo.

Asimismo, Y.F. que era marinero en Marruecos admitió que sabía navegar pero negó que fuera esa su función en la patera que naufragó, donde también negó que hubiera elementos como un GPS para navegar. Agregó que el había viajado porque quería trabajar, ya lo había intentado dos veces anteriormente pero en ambas le repatriaron.

Esa misma tesis fue la que presentó el otro acusado de patronear supuestamente la patera, S.M, quien insistió en que su objetivo era trabajar en España para dar de comer a sus hijos. Además, dijo no entender por qué le acusan de ser uno de los patrones.

S.M., que también había intentado venir a España en cinco ocasiones, aseguró que sólo una persona llevaba chaleco salvavidas en la patera.