Albert Solé, director de un documental sobre abusos en la Iglesia española: "Hay que tomar conciencia del problema"

Publicado 22/01/2019 8:59:39CET
NETFLIX

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

Albert Solé, director de la serie documental 'Examen de Conciencia', sobre los abusos en el seno de la Iglesia católica española, que se estrenará en Netflix esta semana, ha explicado que con esta producción quiere que la sociedad española "tome conciencia" de que "el problema es mucho más grande" que unos casos "aislados". Por su parte, la Conferencia Episcopal Española precisa en el documental que no existe la percepción de que los casos de abusos sean "algo mayoritario" en la Iglesia española.

"La idea es que se tome conciencia de que el problema es mucho más grande, de que como sociedad tenemos que mirarnos al espejo y ver realmente si hemos estado o no escondiendo un poco la cabeza debajo de la alfombra; darnos cuenta de que formamos parte de un sistema mundial que es el que va a ser abordado dentro de un mes en el Vaticano, el problema de los abusos en la Iglesia, y hacer una cierta labor de higiene social necesaria", ha explicado Solé en una entrevista con Europa Press, ante el estreno del documental el próximo viernes 25 de enero en Netflix.

Solé ha indicado que muchos periodistas se vieron "iluminados" por los casos de abusos en la Iglesia de Boston destapados por la unidad de investigación del periódico Boston Globe, historia recogida en la película 'Spotlight'. "Si en Boston habían alcanzado esos niveles de incidencia de la pederastia dentro de la Iglesia Católica, ¿qué podía estar pasando en países como el nuestro donde la Iglesia tiene un poder político, económico, etcétera, casi omnímodo?", ha precisado.

Además, ha puntualizado que existe una contradicción. A su juicio, más allá de unos "breves" en los periódicos, hay "un problema muy grande", mientras que la Iglesia española considera que "en España no hay suficientes casos".

En el documental es entrevistado el director de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Española, José Gabriel Vera, quien precisa que no tienen un "listado" a nivel nacional de todos los casos de abusos sexuales a menores ocurridos en España y que los casos los tendrán en la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano aunque dice no estar seguro de que en dicho departamento tengan una carpeta que diga "España" pues "todavía no existe la percepción de que esto sea una cosa mayoritaria" en el país.

Según se indica en el documental, en países como Australia o EE.UU. se habla de un 7 por ciento de sacerdotes pederastas. El documental extrapola este dato a España y estima que serían unos 1.200 sacerdotes. Si bien, desde la CEE precisan que no saben el porcentaje y suponen que será el mismo que en cualquier otro ámbito de la sociedad, aunque reconocen que "por exigencia de la vida sacerdotal, el único porcentaje aceptable es cero".

En cualquier caso, el documental pone el foco en las víctimas, "muchas" de las cuales "llevan décadas en el olvido" y Solé reconoce que fue "complicado" encontrarlas y, aún más, convencerlas de que contaran su historia. "Cuando aceptan hablar, es un proceso largo en el que tienen hacer emerger el trauma. Te conviertes en padre, confidente, psicólogo y aún hoy la mayoría de ellas me escriben por Whatsapp", revela.

Si bien, la serie no solo da voz a aquellos que en su infancia o juventud fueron abusados sino que a lo largo de sus tres capítulos también recoge el testimonio de algún abusador. Es el caso de Joaquim Benítez, el pederasta confeso de los Maristas, que abusó sexualmente de alumnos cuando era profesor de educación física en la escuela de los Maristas de Sants-Les Corts, en Barcelona. Benítez reconoce en el documental que él tenía "esa debilidad".

"No hay estadísticas publicadas pero si cruzamos los datos que tenemos, podemos lanzarnos a la piscina y decir que estamos hablando de decenas de miles de víctimas, cada una de ellas con una historia complejísima de vida. Casi podríamos hacer una película con cada una de ellas", señala Albert Solé.

De cada una de estas historias, Solé explica que le ha "removido casi todo", sobre todo, "ver el sufrimiento" de estas personas con "un trauma tan fuerte que no ha podido emerger", y saber "la cantidad de gente que aún no se ha atrevido a hablar, que lo lleva ahí como una pesadísima losa".

Entre las víctimas que aparecen en el documental, se encuentra Miguel Ángel Hurtado, que cuando era menor sufrió abusos por parte de un monje de la Abadía de Montserrat, Andreu Soler. Hurtado denunció el caso a la abadía en 1999 pero, según adelantaron el pasado sábado 'El País' y 'El Periódico', los dos últimos abades encubrieron los abusos y no tomaron ninguna medida, más allá de trasladarlo de centro y de pagar a la víctima 7.200 euros para ayuda terapéutica.

El criterio para trasladar a los sacerdotes o religiosos sospechosos de abusos, según explica el vicario judicial de la Archidiócesis de Barcelona, Santiago Bueno, era "algo que se había dado con frecuencia" por "miedo a que se supiera" y por "desconocimiento".

El director del documental también ha precisado que quería hacer un producto con "un ritmo, una atmósfera y una potencia de las cosas que cuenta" que pueda despertar el interés de cualquier persona no solo de España sino también de otros países. En cuanto a Netflix, ha precisado que ha sido una asociación "bastante rápida y muy prolífica".