GIRONA 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
Diversas asociaciones de vecinos y comerciantes de Salt (Girona) han negado que sus alegaciones contra la modificación del Plan General que permitirá instalar centros de culto en plantas bajas de edificios sean racistas, y han afirmado que su intención es "incentivar la convivencia y la cohesión social".
Según han explicado en un comunicado, el Ayuntamiento ha hecho "demagogia barata", pues es el primero que ha fomentado que se excluyan zonas concretas del municipio y se creen guetos que dañan la cohesión social, han dicho.
Las asociaciones también han desmentido que el Consistorio se haya puesto en contacto con ellas y que sus alegaciones no estuvieran suficientemente argumentadas: "Nadie se ha puesto en contacto con nosotros, ni verbalmente ni por escrito".