Archivo - Una visitante del Atlantis Aquarium Madrid observa los peces de uno de los acuarios, en el Centro Comercial Intu Xanadú, Arroyomolinos, Madrid (España), a 25 de junio de 2020. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID 2 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Bristol (Reino Unido) y publicado en 'Proceedings of the Royal Society B' ha revelado que los peces espinosos pueden modificar su comportamiento social para ayudarles a encontrar alimento en aguas turbias.
El agua de ríos y mares puede variar desde cristalina hasta estar muy turbia. La turbidez, la opacidad del agua causada por partículas pequeñas como algas, lodo y limo, está aumentando en muchos ríos y aguas costeras debido a la agricultura, la minería, la construcción y otros tipos de contaminación. Dado que el agua turbia reduce la visibilidad, puede dificultar que los animales acuáticos vean su alimento, a sus congéneres o a sus depredadores.
Investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas de Bristol estudiaron cómo responden los cardúmenes de espinosos de tres espinas al enturbiarse el agua y observaron sus reacciones cuando aparecía comida repentinamente.
Los espinosos son peces de agua dulce comunes y a menudo se encuentran en pequeños cardúmenes en estanques, arroyos y ríos de todo el hemisferio norte, donde pueden encontrar aguas que van desde claras hasta muy turbias.
El estudio revela que, en aguas más turbias, los peces tardaban más en desplazarse hacia la comida que en aguas claras, pero que, en general, los individuos que pertenecían a grupos más grandes respondían con mayor rapidez.
La forma en que los peces se movían juntos también influyó en su respuesta. En grupos pequeños que vivían en aguas turbias, los peces alcanzaban el alimento más rápidamente cuando permanecían juntos y nadaban en la misma dirección. Por el contrario, en grupos más grandes en aguas claras, una mayor coordinación ralentizaba la respuesta del grupo.
Antes de que apareciera la comida, los peces en aguas turbias tendían a nadar más cerca unos de otros, a coordinar mejor sus movimientos y a responder con mayor facilidad al comportamiento de los miembros del grupo cercanos, sobre todo en grupos más pequeños.
Los resultados sugieren que, a pesar de la visibilidad reducida, los espinosos pueden compensarlo aumentando la cooperación y la coordinación entre ellos. Este comportamiento social mejorado puede ayudarles a superar los desafíos de los entornos turbios y a responder de manera más eficaz a oportunidades importantes, como la búsqueda de alimento.
Christos Ioannou, catedrático de Ecología del Comportamiento en la Facultad de Ciencias Biológicas y autor principal del estudio, puntualiza: "Cuando introdujimos un trozo de comida inesperado en el agua, los peces tardaron más en encontrarlo cuando el agua estaba más turbia. Esto tiene sentido y ya se había demostrado anteriormente en diferentes especies acuáticas".
Sin embargo, nos entusiasmó observar que los espinosos lograron compensar este desafío modificando su comportamiento de formación de cardúmenes. Estos se volvieron más coordinados, con los peces moviéndose y alineándose mucho más estrechamente en condiciones adversas. Esto, a su vez, significó que los peces pudieron encontrar alimento más rápidamente que si no estuvieran coordinados.
Por su parte, el doctor Sean Rands, profesor titular y coautor del estudio, comenta: "Es interesante que los peces estén cambiando su comportamiento de formación de cardúmenes para adaptarse al entorno. Cuando estudiamos el comportamiento de agrupamiento en los animales, los investigadores suelen asumir que existe un conjunto fijo de reglas de comportamiento que se utilizan en todos los entornos.
Resulta tranquilizador comprobar que estas reglas pueden cambiar en respuesta a los desafíos que experimentan los animales, ya que demuestra que estos pequeños peces tienen algunos trucos adicionales para afrontar los cambios que los humanos están provocando en sus hogares.
En estos momentos, el clima está cambiando drásticamente, alternando entre periodos cálidos y secos y fuertes lluvias, lo que provoca que nuestros ríos y arroyos experimenten crecidas repentinas de agua turbia y lodosa. Es bueno saber que los peces pueden responder a estos grandes cambios".