Archivo - Cientos de personas durante la manifestación del Orgullo 2024 en Valencia, en el Paseo de la Alameda, a 28 de junio de 2024, en Valencia, Comunidad Valenciana (España). - Rober Solsona - Europa Press - Archivo
MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) ha lanzado este miércoles un nuevo llamamiento a las instituciones del Estado para que aprueben de forma urgente un Pacto de Estado contra los Discursos de Odio hacia los grupos vulnerables que "garantice que la lucha contra el odio sea una política de Estado, sostenida en el tiempo y al margen de los vaivenes partidistas".
"Necesitamos una estrategia nacional con objetivos claros, medibles, y una hoja de ruta que proteja a las víctimas, persiga la violencia y desmonte la narrativa del odio desde la raíz", ha defendido la presidenta de la organización, Paula Iglesias.
A juicio de la organización, este Pacto es "hoy más necesario que nunca ante el aumento alarmante de agresiones, discriminaciones y vulneraciones de derechos que se están produciendo en un clima social y político cada vez más polarizado". En este sentido, Iglesias denuncia que los discursos de odio no son "marginales", sino que "se han institucionalizado, amplificándose desde parlamentos, platós de televisión, medios de comunicación tradicionales y redes sociales".
Desde su punto de vista, esto "legitima la discriminación y la violencia contra personas y colectivos históricamente vulnerabilizados". "Lejos de ser opiniones amparadas por la libertad de expresión, estos discursos niegan derechos, deshumanizan, estigmatizan y allanan el camino para las agresiones físicas, el acoso, el bullying, las exclusiones laborales, la violencia sexual y la negación del acceso a servicios básicos", ha advertido.
La FELGTBI+ ha recordado algunas de las conclusiones del informe 'Estado del Odio: Estado LGTBI+ 2025', que elaboró con datos de 40dB y publicó en mayo.
Por ejemplo, más de 800.000 personas LGTBI+ han sido agredidas física o verbalmente en el último año y más de 1,2 millones han sido discriminadas en su acceso al empleo, la sanidad, la vivienda o la educación. Además, las personas trans, no binarias y aquellas con menores ingresos sufren una violencia desproporcionada y sostenida en todos los ámbitos de su vida.