BARCELONA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
La joven anoréxica a quien la Audiencia de Barcelona ordenó internar involuntariamente en un centro médico, después de que ella se negase a ser tratada, ingresó esta tarde en urgencias del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona por orden de la juez de Primera Instancia número 2 de la ciudad, según informaron a Europa Press fuentes hospitalarias.
La juez, María Ros Vilamajó, aceptó hoy la solicitud de medidas cautelares y urgentes presentada por la abogada de la familia, Olga Rubio, para que se cumpla de inmediato el auto emitido ayer por la Sección Decimoctava de la Audiencia de Barcelona, que no será firme hasta el próximo lunes, ya que puede ser recurrido por la afectada.
Ante la imposibilidad de que Rocío S. se trasladase al juzgado, Vilamajó decidió enviar un forense al domicilio de la joven que, tras examinarla, determinó que debía ser internada inmediatamente. Según fuentes hospitalarias, la afectada ingresó en urgencias acompañada por su familia y los Mossos d'Esquadra, que se encargaron de dar traslado del comunicado judicial al hospital.
Rocío S. sigue en urgencias y está en manos del servicio de Psiquiatría de 'Can Ruti'. Se le están realizando varias pruebas y está a la espera de subir a planta, donde ya tiene asignada una cama. Según fuentes hospitalarias, la joven está tranquila y físicamente estable.
Las mismas fuentes señalaron que Rocío S. permanecerá internada en dicho hospital varios días, ya que ha perdido mucho peso y es necesario mantener sus constantes y conseguir que se recupere mínimamente. En el momento en que la joven gane algo de peso seguirá el tratamiento en un centro de día, donde empezará a recibir un tratamiento psiquiátrico más completo, hasta que pueda ser controlada a través de consultas externas y ser dada de alta.
La Sección Decimoctava de la Audiencia de Barcelona ordenó ayer, en grado de apelación, el ingreso involuntario en un centro médico de Rocío, de 20 años, que se negaba a ser tratada y no admite el trastorno que padece. El Tribunal consideró que la joven sufre una "enfermedad psíquica real" que requería ingresarla por su "interés" y "beneficio".
El Tribunal provincial tomó esta decisión después de que el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Badalona denegara el pasado mes de abril la solicitud de internamiento en un centro médico presentada por las hermanas de la joven. La juez se basaba en un primer informe forense que no apreció en Rocío "alteraciones o deficiencias físicas o psíquicas que impidan el gobierno de sí misma" ni "indicios de hacerse daño a sí misma o a los demás".
La familia de la joven, no obstante, recurrió la decisión de la juez de Badalona ante la Audiencia de Barcelona basándose en los informes de los especialistas que trataron a Rocío en el Hospital de Sant Pau y de Bellvitge. Los doctores alertaban sobre el posible "riesgo vital" de la afectada y aconsejaban "su ingreso involuntario vía judicial", ya que la joven no asume la existencia de su problema.