MADRID, 20 (EUROPA PRESS)
El secretario general y portavoz de la CEE, José María Gil Tamayo, ha expresado el "dolor y pesar" por lo ocurrido en Ceuta el pasado 6 de febrero cuando 15 inmigrantes murieron mientras intentaban alcanzar la costa española, una tragedia que, a su juicio, debe "espolear" a la conciencia europea y a la que si no se le pone remedio, "va a continuar provocando esa vergüenza a todos". Además, ha pedido que no se utilicen estos dramas como "banderas de enfrentamiento".
"No hacemos una opción política, no entramos en el debate político y creemos que dramas como este no pueden ser banderas de enfrentamiento sino de la conjunción en un espíritu que me atrevo a llamar de humanidad para solucionar este problema", ha precisado este jueves durante una rueda de prensa.
Además, ha indicado que esta tragedia "está espoleando a la conciencia europea" y de la comunidad cristiana pues hay "30.000 personas esperando a las puertas de Ceuta y Melilla buscando mejores condiciones de vida", para las que llegar a territorio europeo es como alcanzar "el paraíso" y una salida a la "dura" situación que viven en sus países de origen, donde "los derechos son pisoteados", viven "en la miseria" o en medio de conflictos y guerras.
"En los informativos (de 13TV) se ha dado cuenta desde la posición de la Iglesia de los acontecimientos tristes de Ceuta como de los anteriores, y de esta triste realidad que esperemos que sean los últimos, pero que por desgracia si no ponemos un remedio, esto va a continuar provocándonos esa vergüenza a todos", ha añadido.
La respuesta, a su juicio, no se ha de limitar, como han indicado las diócesis de Cádiz y Ceuta y los obispos, a una política de contención porque no se está ante "una inmigración incontrolada". Además, ha recordado que los obispos tienen la impresión de que "en la UE las políticas migratorias ponen el acento en el control de fronteras con medidas de seguridad cada vez más duras y costosas".
Por ello, ha pedido una "labor conjunta de todas las fuerzas políticas para solucionar este problema" sin "controversia política", medidas de prevención en los países de origen y una Unión Europea "más generosa" que pase a ser "de una unión basada en criterios económicos a una Europa de valores y basada en los DDHH".
Además, ha pedido que no se olvide este drama cayendo en lo que denunció el Papa Francisco en Lampedusa, la "globalización de la indiferencia", pues, según ha señalado en palabras de un inmigrante rescatado, "el hambre no conoce fronteras".
"RESPETO ABSOLUTO A LA INTEGRIDAD FÍSICA"
Preguntado por la actuación de la Guardia Civil que disparó pelotas de goma al agua cuando los inmigrantes se acercaban a la costa nadando, Gil Tamayo ha precisado que no entra "en cuestiones de procedimiento" aunque ha defendido que, si bien hay un derecho a vigilar las fronteras, hay que buscar formas en las que vivir esa regularización "con respeto absoluto a la integridad física de las personas".
En este sentido, ha indicado que tampoco se puede callar "toda la labor" que realizan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, por ejemplo, su trabajo en las inundaciones de Badajoz o en la Operación Mare Nostrum.