MADRID 24 Ene. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Michel Jarraud, ha destacado la importancia de las frecuencias radioeléctricas y la "gestión racional de las bandas de frecuencias asignadas" porque es "fundamental" para la calidad y la precisión de las predicciones meteorológicas y de las predicciones conexas.
Así, ha advertido de que si algunas de las bandas de frecuencias asignadas actualmente a fines meteorológicos se usasen para otras aplicaciones radioeléctricas "incompatibles" con los usos meteorológicos, dichas bandas "podrían acabar resultando inservibles" para los sistemas de predicción meteorológica y climático o de predicción de desastres. Esto se debe a que las bandas de frecuencias que usan los servicios meteorológicos las 24 horas del día "revisten una importancia decisiva" para estas tareas.
"Eso dificultaría sobremanera la elaboración de las predicciones correspondientes, llegando a ser, incluso, imposible", ha indicado Jarraud, que ha advertido de que la creciente presión de la tecnología inalámbrica y otras aplicaciones ejercen sobre el espectro radioeléctrico podría dificultar las observaciones de la Tierra, el suministro de las alertas tempranas de desastres naturales y los esfuerzos encaminados a entender y predecir el cambio climático.
Estos aspectos están siendo abordados en la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones que se celebra en Ginebra del 23 de enero al 17 de febrero y en la que se tratará de examinar y revisar el Reglamento de Radiocomunicaciones, que es el tratado internacional por el que se rige la utilización del espectro radioeléctrico.
Para Jarraud, dado que los desastres meteorológicos, climáticos e hidrológicos representan más del 90 por ciento de los desastres naturales, las frecuencias radioeléctricas son "componentes esenciales" de los sistemas de alerta temprana multirriesgos.
En este sentido, la OMM apunta en un comunicado que la creación de nuevas aplicaciones radioeléctricas y de tecnologías inalámbricas, con un valor añadido y destinadas a un mercado masivo, está acrecentando la presión sobre las bandas de frecuencias utilizadas para fines meteorológicos, lo que entraña el riesgo de que las aplicaciones meteorológicas puedan verse limitadas en el futuro.
Debido a que las decisiones de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones podrían tener repercusiones en estos servicios, la OMM señala que los sistemas de ayuda meteorológica, principalmente las radiosondas, son la "principal" fuente de mediciones atmosféricas 'in situ' con gran resolución vertical (temperatura, humedad relativa y velocidad del viento) para proporcionar perfiles atmosféricos verticales en tiempo real que son y seguirán siendo esenciales para la meteorología operativa, especialmente para los avisos, las predicciones y los análisis meteorológicos, así como para la vigilancia del clima.
Además, esas mediciones in situ son esenciales para la calibración en el ámbito de la teledetección a bordo de un vehículo espacial, en particular la pasiva.
Igualmente, explica que también es "muy importante" disponer de un espectro de frecuencias suficiente y bien protegido para los servicios meteorológicos satelitales y de exploración de la Tierra con fines de telemetría y telemando, así como de la transmisión satelital en enlace descendente de los datos compilados.